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El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en un acto a favor del "sí" en el referédum sobre el fortalecimiento del poder presidencial, el 8 de abril de 2017 en Estambul

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Dos hombres charlan en una viñeta de Penguen, el principal semanario satírico de Turquía. "¿Vas a votar por Sí o por No en el referéndum?", pregunta uno de ellos. "¿Qué dices? ¿Hay otra opción que el Sí?", se sorprende el otro.

Al caminar por las calles de Estambul, uno comprueba rápidamente que la campaña para el referéndum sobre el fortalecimiento del poder presidencial es desigual: en el suelo se ven pegatinas a favor del "Sí"; en los aires, pancartas con la cara de Recep Tayyip Erdogan; y en las paredes, carteles que anuncian un acto gigante del jefe de Estado el sábado.

Enfrente, la campaña por el "No" es menos visible, pero también está en todas partes. El mensaje es sencillo: una niña y un sol dibujado al lápiz como logotipo y el siguiente lema: "Para nuestro futuro".

Según Penguen, los defensores del "Sí" tienen 10 veces más tiempo de antena en televisión que los partidarios del "No". Pero a pesar de ese desequilibrio, los expertos prevén un resultado apretado en un referéndum determinante para el futuro de Turquía.

La importancia del voto ha llevado a los dos bandos a olvidarse de la cortesía política, y éstos han multiplicado los ataques personales y los golpes bajos. Esa guerra ha conferido a las palabras "Sí" y "No" ("Evet" y "Hayir" respectivamente en turco) un alcance simbólico.

- Tabú -

Los dirigentes turcos, encabezados por Erdogan, intentan estigmatizar a sus rivales, acusados de entorpecer el desarrollo de Turquía.

El presidente no duda, por ejemplo, en afirmar a menudo que los partidarios del "No" le hacen el juego a los "terroristas" y los "golpistas" que, según él, temen una victoria del "Sí".

El paquete de canales de televisión por satélite Digitürk retiró sin dar explicaciones la película "No" del director chileno Pablo Larraín de su oferta.

Esa cinta, protagonizada por el mexicano Gael García Bernal, cuenta la derrota del dictador Pinochet durante un referéndum sobre la extensión de su mandato en 1988, a pesar de que la campaña por el "No" apenas contaba con recursos.

La palabra "no" se ha convertido en un tabú para algunos. El viernes, al salir de la oración, muchos fieles no se deseaban "hayirli cumalar" ("buen viernes"), ya que la expresión contiene el término "Hayir".

La prensa satírica sabe aprovechar esos excesos. Hace poco, Penguen publicó un número con una portada memorable: una joven responde "no" a la petición de mano de su pretendiente, que contesta "Voy a denunciarte".

En febrero, el principal diario del país, Hürriyet, renunció a publicar una entrevista del nobel de Literatura Orhan Pamuk en la que el escritor anunciaba que iba a votar "no" al referéndum.

Entre los partidarios del "sí", la campaña adquiere a menudo formas de lo más sorprendentes. En Diyarbakir (sureste) una pareja llamó "Evet" a su hijo recién nacido, según el canal de noticias CNN-Türk.

"Nuestros familiares reaccionaron de forma positiva", cuenta el padre, que precisó, por si no había quedado claro, que votaría "sí" en el referéndum.

- Indecisos -

En un gesto de conciliación que sorprendió tanto a sus partidarios como a sus opositores, Erdogan se acercó la semana pasada a partidarios del "no" que hacían campaña en Estambul.

Para los observadores, Erdogan hizo ese gesto por temor a que los ataques contra el "no" asusten a los indecisos.

En el bastión laico de Kadiköy, en la orilla asiática de Estambul, jóvenes voluntarios del "no" distribuyen octavillas con un lema humorístico: "No le daría tantos poderes ni a mi propio padre".

"Escribimos mensajes con lápiz en las calles. Y al mismo tiempo, le explicamos a la gente por qué nos negamos a darle tantos poderes a Erdogan", dice uno de esos militante, Demet Koca.

Engin Kara, estudiante y líder de esos "voluntarios del no", acusa al Gobierno de satanizar a los opositores del referéndum. "Todo lo que dicen es que los organizaciones terroristas están a favor del 'no' y que, por tanto, quienes defienden el no las apoyan".

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