Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El presidente de la Comisión Europea (c) posa junto a los primeros ministros de Estonia (i), Letonia (2ªd) y Polonia (d) y la presidenta de Lituania el 15 de octubre de 2015 en Bruselas, tras la firma del acuerdo para canalizar gas

(afp_tickers)

Polonia firmó este jueves en Bruselas un acuerdo para construir el primer gasoducto para canalizar gas a los países Bálticos y reducir así su dependencia del suministro de Rusia.

"Son testigos de un momento histórico", dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, presente en la firma de este acuerdo para la construcción del ducto por un monto de 558 millones de euros, financiado en parte por la Unión Europea.

"Sabemos cuán dañinos son los efectos si los Estados miembros se dividen o si nos dividen los Estados que no son miembros de la UE", dijo la primera ministra polaca, Ewa Kopacz, en una declaración poco después de firmar el acuerdo.

"La política abusiva del gas de parte de los proveedores dominantes contra nuestros socios de los Estados Bálticos ya no será posible", dijo Kopacz, según la misión diplomática polaca ante la UE, que la citó en Twitter. Esta referencia apunta directamente a Rusia, que provee un 50% del gas que consume Polonia y el 100% que consumen los Estados Bálticos.

El respaldo ruso a los separatistas en Ucrania y las maniobras militares en la región del Báltico alimentaron las preocupaciones sobre la posibilidad de un intento de desestabilización del Kremlin de sus satélites de la era soviética.

Asimismo para el bloque, la "diplomacia del gas" que los europeos acusan a Moscú de impulsar pone a la UE, que importa el 40% del gas desde Rusia, en una difícil situación frente al Kremlin. Con su "unión energética", la UE busca reducir su dependencia al gas ruso y desenclavar las regiones dependientes.

Este gasoducto, de 534 kilómetros, será el primero en unir el territorio polaco al lituano, constituyendo así la primera interconexión gasífera entre la parte oriental de la región del mar Báltico y Europa continental.

La construcción del gasoducto, con capacidad para 2.400 millones de metros cúbicos anuales, debe comenzar en 2016. El fin de la obra está prevista para diciembre de 2019. La UE financia el proyecto con poco más de 300 millones de euros.

La estructura financiera del proyecto se cerró la semana pasada entre las diferentes autoridades nacionales promotoras del ducto y las compañías lituana Amber Grid y polaca Gaz-System.

AFP