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Trabajadores de la mina de cobre Escondida al inicio de la huelga indefinida que llevan a cabo en Antofagasta, Chile, desde el 9 de febrero de 2017

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Las relaciones entre la mina Escondida, la mayor productora mundial de cobre, y sus trabajadores en huelga hace cinco días se tensaron tras denuncias de incidentes que alejan una posible solución al conflicto que mantiene la incertidumbre en el mercado internacional.

Un comunicado de Escondida, controlada por la angloaustraliana BHP Billiton, denunció que unos 300 huelguistas ingresaron el sábado a la fuerza al complejo minero y expulsaron bajo amenazas a trabajadores contratados cuando se encontraban en un campamento tras realizar sus faenas, lo que el sindicato dijo desconocer.

"El sindicato sólo tiene información de que un grupo menor a 200 trabajadores realizaron en horas de la tarde del sábado 11 de febrero pasado una caminata pacífica al campamento 2000, pero sin tener antecedente alguno de los incidentes que relata la empresa", indicó un comunicado de los huelguistas difundido este lunes.

La empresa se quejó además de que el sindicato no permitió que 40 trabajadores continúen sus labores para mantener las operaciones mínimas requeridas en la mina, y acusó a los huelguistas de bloquear los ingresos al yacimiento.

Según el sindicato, un acuerdo avalado por la Dirección del Trabajo, determina que 20 trabajadores son suficientes para mantener las operaciones básicas que eviten daños irreparables a los bienes de Escondida.

Asimismo, justificó los bloqueos como una forma de "controlar el ingreso a las faenas" para evitar que operarios externos reemplacen a los trabajadores en huelga.

Unos 2.500 trabajadores comenzaron el paro indefinido el jueves en demanda de un reajuste salarial del 7%, un bono de 39.000 dólares y mantener los beneficios contractuales para los nuevos. La empresa rechazó el reajuste y ofreció un bono cercano a los 15.000 dólares.

El sindicato dividió la huelga en dos turnos de 1.250 trabajadores cada uno que se encuentran apostados en un campamento a las afueras del yacimiento ubicado a unos 3.100 metros de altitud, en el desierto de Atacama, en el norte chileno.

El horario de los mineros de Escondida es 10 horas diarias siete días a la semana y descanso otros siete días.

- El mercado en vilo -

El mercado internacional está expectante por la duración de esta huelga indefinida en la mayor mina de cobre del mundo por producción. Escondida responde por el 5% de la oferta mundial de metal rojo, con cerca de un millón de toneladas anuales.

En los últimos días, el precio del cobre experimentó una subida de 4% en los últimos días, alcanzando los 2,77 por libra, su mayor precio en casi dos años.

El precio podría verse catapultado por la escasez del metal rojo en mercados como el de China, el mayor importador del mineral.

Los huelguistas aseguran que pueden sostener la medida por dos meses, gracias a un fondo de 389.000 dólares que reunieron en el último año en previsión del conflicto ante la negociación del nuevo convenio colectivo.

Un paro de un mes provocaría una caída de cerca de 100.000 toneladas en la producción de Escondida, lo que al precio actual se situaría en torno a los 570 millones de dólares.

"Tener un inventario con 100.000 toneladas mensuales menos le pega fuerte al precio del cobre", aseguró a la AFP, Gustavo Lagos, especialista en temas mineros de la Universidad Católica.

Al efecto Escondida se suma la paralización de la producción de concentrado de cobre en Grasberg en Indonesia, el segundo mayor productor de cobre del mundo.

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