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Acusaciones de tortura y de ejecuciones contra el régimen sirio

Un sirio reza el 12 de julio de 2017 en un cementerio en Jan Sheijún, en la provincia de Idlib, 100 días después de un presunto ataque con gas tóxico del que se acusa al régimen afp_tickers
Este contenido fue publicado el 21 abril 2020 - 08:14
(AFP)

Desde el comienzo de la guerra en Siria en 2011, el régimen de Bashar al Asad ha sido acusado de múltiples atrocidades, como actos de tortura, violaciones, ejecuciones sumarias y ataques químicos.

- Dosier "César" -

En 2014, un antiguo fotógrafo de la policía militar, exfiltrado bajo el seudónimo de "César", reveló fotografías de cuerpos torturados en las prisiones del régimen de 2011 a 2013. "César" huyó de Siria en 2013 y se llevó 55.000 fotografías.

Explica que su trabajo consistía en tomar fotos de los cadáveres para el ministerio de Defensa. "He visto fotos horribles de cuerpos de personas que habían sido torturadas", recuerda, y describe heridas profundas, marcas de quemaduras y estrangulación, ojos fuera de sus cuencas, niños y mujeres golpeados.

- "Archipiélago de la tortura" -

Human Rights Watch (HRW) mencionó en 2012 un "archipiélago de la tortura": "uso de electricidad", "agresiones y humillaciones sexuales", "uñas arrancadas" y "simulacros de ejecuciones".

Según la oenegé, hay 27 centros de detención dirigidos por las agencias de inteligencia del régimen, los "mukhabarat". Además usan bases militares, estadios, colegios y hospitales para este fin.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), al menos 100.000 personas han muerto bajo tortura o debido a las terribles condiciones de detención en las prisiones del régimen. Medio millón de personas han pasado por estas cárceles desde 2011, añade la fuente.

- "Exterminio" -

En 2016, los investigadores de la ONU afirmaron que el gran número de detenidos muertos "sugiere que el gobierno es responsable de actos que tienen que ver con exterminio y equivalen a un crimen contra la humanidad".

En febrero de 2017, Amnistía Internacional acusó al régimen de ahorcar a unas 13.000 personas de 2011 a 2015 en la prisión de Saydnaya, cerca de Damasco. Estos ahorcamientos se suman a las 17.700 personas muertas en las cárceles del régimen que Amnistía ya había documentado.

El informe se basa en entrevistas con 84 testigos, incluidos varios guardias, reclusos y jueces. La mayoría de las víctimas eran civiles.

En mayo de 2017, Estados Unidos acusó al régimen de haber usado un "crematorio" en la prisión de Saydnaya, para destruir los restos de miles de prisioneros muertos.

A finales de marzo de 2020, las oenegés advirtieron de la posible propagación del nuevo coronavirus en las prisiones del régimen, donde los detenidos están hacinados en celdas muy pequeñas y a menudo privados de atención médica.

- Armas químicas -

El régimen está acusado de recurrir a armas químicas. Damasco lo desmiente.

El 8 de abril de 2020, la Organización Internacional para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) publicó un informe oficial en el que acusa al ejército sirio de ataques con armas químicas contra la localidad de Latamné (norte) en 2017.

El régimen también fue acusado de ataques con gas sarín contra dos bastiones rebeldes cerca de Damasco (más de 1.400 muertos según Estados Unidos) en agosto de 2013 y en la ciudad rebelde de Jan Sheijún (noroeste, más de 80 muertos) en abril de 2017. También está acusado de presuntos ataques con gas cloro.

HRW denunció en 2012 el lanzamiento desde aviones militares de "bombas incendiarias" que provocan quemaduras graves. Estas armas "pueden contener sustancias inflamables como el napalm, la termita o el fósforo blanco", según la oenegé.

El OSDH y varios activistas denunciaron el uso de "barriles de explosivos", llenos de TNT, lanzados desde aviones o helicópteros.

- Violaciones -

En 2018, una investigación de la ONU basada en 454 entrevistas da cuenta de violaciones y violencia sexual sistemáticas contra civiles, por parte de soldados y de milicianos prorrégimen. Los rebeldes cometieron crímenes similares pero a una escala "considerablemente inferior", según la investigación.

Miles de mujeres han sido víctimas de violencia sexual o acoso por parte de las fuerzas prorrégimen, cientos de ellas en prisión, según datos de la red siria de los derechos humanos en 2018.

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