Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Miembros de la comunidad latina protestan frente a la sede de Comcast/NBC Universal por la presencia este fin de semana del candidato republicano Donald Trump en el programa 'Saturday Night Live'en Los Angeles este 6 de noviembre

(afp_tickers)

La justicia estadounidense acusó este viernes por crímenes de odio a dos hermanos que atacaron a un indigente hispano en Boston (noreste), presuntamente en parte inspirados en el discurso antiinmigrante del aspirante presidencial republicano Donald Trump.

Scott y Steve Leader (de 38 y 30 años respectivamente) fueron acusados de violaciones a los derechos civiles, un cargo que entabla una pena de hasta 10 años de prisión, dijo la Fiscalía del condado de Suffolk, en Massachusetts, en un comunicado.

La acusación también contempla cargos por asalto para intimidar y con "armas peligrosas".

En agosto, los hermanos Leader habrían orinado sobre un hombre de 58 años que dormía cerca de una estación de metro en Boston y que creían era un inmigrante. Luego le habrían dado una golpiza, incluso usando un tubo metálico.

Según la Fiscalía de Suffolk, testigos observaron que los dos asaltantes luego se retiraron del lugar riendo. La víctima fue tratada por heridas en la cara y la espalda.

Tras ser detenido, Scott Leader presuntamente dijo a la policía que él y su hermano habían "golpeado" a un "inmigrante ilegal", justificando los hechos porque la víctima era un sin techo e hispano, indicó la Fiscalía de Suffolk.

El diario Boston Globe reportó entonces que Leader habría dicho que "Donald Trump tenía razón, todos estos ilegales hay que deportarlos".

Grupos a favor de los migrantes han advertido sobre el peligro de las palabras de Trump, el magnate inmobiliario que describió a algunos mexicanos como violadores y narcotraficantes, y quien promete deportar a los 11 millones de inmigrantes indocumentados.

Pero Trump condenó en su momento el ataque en Boston: "Fue un incidente terrible", dijo.

AFP