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Líderes en finanzas del G20 durante la reunión anual en el Fondo Monetario Internacional el 15 de abril de 2016 en Washington

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La posibilidad de una salida británica de la UE ha dañado ya la economía del Reino Unido y podría tener graves consecuencias, para ese país y para el resto del mundo, advirtieron este viernes el FMI y el G20.

El primer ministro británico, David Cameron, y su ministro de Finanzas, George Osborne, aprovecharon el aviso para defender la permanencia en la Unión Europea, mientras que los euroescépticos lo desdeñaron, atribuyéndolo a lo que ellos llaman la "campaña del miedo" para intimidar a los votantes.

Este viernes los ministros de Finanzas del G20 también advirtieron desde Washington sobre los efectos negativos para la economía mundial de una eventual salida del Reino Unido de la UE.

El martes, el Fondo Monetario Internacional irrumpió en el debate sobre el Brexit, tres días antes del arranque de la campaña del referéndum del 23 de junio, y después de unos días en que la actualidad británica estuvo monopolizada por los papeles de Panamá.

La institución rebajó la previsión de crecimiento británica para 2016, de 2,2% a 1,9%, atribuyendo la corrección "a la incertidumbre para los inversores" de una posible salida de la UE, afirmaron en su informe "Panorama de la Economía Mundial".

"El 'Brexit' podría causar severos daños regionales y globales al alterar relaciones comerciales bien establecidas", expresó el economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld.

"El FMI tiene razón, dejar la UE supondría unos graves riesgos para la economía británica. Somos más fuertes, estamos más seguros y mejor dentro de UE", asintió Cameron.

Osborne, por su parte, estimó que "si la economía británica se ve ya golpeada por la mera posibilidad de abandonar la UE, imaginen lo que supondría para los ingresos y el trabajo de la gente si de verdad ocurriera".

"El FMI", añadió el ministro, "nos ha dado la advertencia más clara de lo que se avecina si el Reino Unido abandona la UE".

- "Un intento de intimidar a los británicos" -

En el otro extremo, los euroescépticos estimaron que hay vida fuera de la UE y atribuyeron la advertencia a las presiones de Osborne.

El alcalde de Londres, Boris Johnson, lanzó duras críticas a Bruselas e instó a los británicos a votar por una "alternativa gloriosa", alejada de los "caprichos de burócratas que no han sido electos".

"Es el momento que nosotros hablemos por los millones de personas en toda Europa, decenas de millones, que al igual que nosotros, comparten nuestras preocupaciones y están hartas de la lejanía de Bruselas", dijo.

Para Nigel Farage, líder del partido UKIP y furibundo anti-UE, "el FMI está secuestrado por los arquitectos del fallido proyecto de la UE, así que seguro que quiere que el Reino Unido se quede".

"Se trata de los grandes gobiernos, las grandes empresas, los grandes bancos, tratando de intimidar a los británicos", declaró a la cadena BBC.

La campaña Vote Leave, que defiende también la salida, afirmó que "el FMI tiene un historial horroroso con las predicciones".

"Si estar fuera de la UE es una amenaza para el comercio, ¿cómo puede ser que economías mundiales como las de Australia, Corea del Sur y Estados Unidos triunfen por si solas?", añadió Vote Leave.

Sin embargo, el FMI pronosticó que la salida conduciría a "largas negociaciones" para encontrar un nuevo modelo de cooperación y conduciría a "un período prolongado de creciente inquietud que podría ser muy pesado para la confianza y las inversiones".

Desde que se anunció el referéndum, la libra esterlina se ha depreciado, perdiendo un 5% respecto al euro y cayendo a fines de febrero a su nivel más bajo respecto al dólar en cerca de siete años (1,4048 dólares por libra).

En general, el FMI dijo estar preocupado por el debilitamiento del ideal europeo, entre otros motivos por la gran llegada de inmigrantes y refugiados que ha llevado a muchos a reclamar el cierre de fronteras.

"El consenso político que otrora sostuvo el proyecto europeo está desmembrándose", lamentó Obstfeld.

En ese contexto, que afecta también a Estados Unidos, donde varios aspirantes a la Casa Blanca abogan por más proteccionismo comercial, el debate podría traducirse en "políticas más nacionalistas", añadió.

Esa retórica, sostuvo, prospera en medio de "crecientes" inequidades en los ingresos y profundos cambios vinculados a la globalización "que son vistos como favorecedores de las élites".

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AFP