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Aficionados observan el partido clásico de fútbol de la liga siria entre Al-Ittihad y Al-Hurriya, el 28 de enero de 2017, en la ciudad de Alepo, al norte de Siria.

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Los aficionados al fútbol asistieron entusiasmados este sábado en Alepo al primer partido disputado desde hace más de cuatro años en la segunda ciudad siria devastada por la guerra.

El equipo Ittihad ganó 2-1 al Hurriya en su primer partido como locatario desde que los rebeldes se apoderaron del sector oriental de Alepo en 2012, provocando una división de la ciudad entre una zona controlada por el régimen y otra por la insurgencia.

Este partido de la sexta jornada del campeonato nacional se disputó más de un mes después de la reconquista de Alepo por las fuerzas de Damasco. En la tribuna una gran bandera de Ittihad exhibió la imagen del presidente Bashar al Assad.

La policía antimotines fue desplegada en el recinto del estadio donde una hinchada entusiasta, desafiando al frío invernal, coreó divisas a la gloria de su equipo mientras se disputaba el encuentro en una cancha reseca.

Muchos de ellos perdieron allegados en seis años de una guerra que mató a más de 310.000 personas y desplazó a millones de personas.

"El último partido al que asistí fue en 2010", afirmó Mohammad Ali, un hincha treintañero. "Claro, en aquella época éramos más numerosos. Algunos se fueron, otros murieron", dijo.

Desde 2012, Ittihad sólo se había enfrentado al Hurriya en otras regiones de Siria, especialmente en Latakia, bastión del régimen en la costa mediterránea.

AFP