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Unos artistas colocan un grafiti para tapar un hueco en un edificio de Saná destruido por los bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudí como forma de honrar a los fallecidos el 8 de octubre de 2015

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Al menos 28 personas que asistían a una boda murieron en un bombardeo aéreo en Yemen, atribuido el jueves por los rebeldes a la coalición árabe bajo mando saudí, pese a los avances reseñados por la ONU en los esfuerzos de paz.

Varios testigos indicaron que aviones de la coalición progubernamental, liderada por Arabia Saudita, bombardearon el miércoles la casa donde se celebraba la ceremonia en Sanban, una ciudad controlada por los rebeldes chiitas hutíes, situada a un centenar de kilómetros al sur de Saná.

"El hospital de Dhamar -la provincia en la que se encuentra Sanban- recibió 13 cuerpos y 38 heridos tras el bombardeo de una casa, donde decenas de personas celebraban una boda", indicó una fuente médica, antes de elevar ese balance a 28 muertos.

La coalición árabe negó ser responsable del ataque. "No hemos llevado a cabo ninguna operación en Dhamar", declaró su portavoz, el general saudita Ahmed al Asiri.

La semana pasada ya había negado haber bombardeado una sala de bodas en Moca (suroeste), matando a 131 personas.

- 'Nuevo crimen' -

Los hutíes, que controlan parte de Yemen, incluida la capital, acusaron este jueves a Arabia Saudita de haber cometido "un nuevo crimen".

Fue "la aviación del agresor saudita" quien bombardeó la casa, aseguró la agencia de prensa Saba, controlada por los hutíes, que informó de "60 muertos y heridos" en el ataque y precisó que había unas 30 personas "sepultadas entre los escombros".

A finales de marzo, Riad lanzó una ofensiva militar para impedir a los rebeldes chiitas hutíes, apoyados por Irán, hacerse con el control total de Yemen, cuya capital tomaron hace un año.

Según la ONU, el conflicto causó 5.000 muertos y 25.000 heridos, entre ellos muchos civiles.

La coalición ha sido acusada en varias ocasiones de cometer "errores" en sus bombardeos intensivos.

Varias instalaciones no militares han sido atacadas en los últimos meses en Yemen, como una planta de embotellado de agua en agosto (17 civiles muertos), residencias de empleados de una central eléctrica en julio (65 civiles fallecidos) y una fábrica lechera en abril (35 civiles muertos).

Por otro lado en Adén, un general y un responsable de la lucha antiterrorista fueron abatidos por hombres que circulaban en moto, en dos ataques distintos, según fuentes de seguridad.

- Rebeldes abiertos al diálogo -

En Nueva York, el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric declaró el miércoles que los hutíes se mostraron dispuestos a participar en conversaciones basadas en la resolución 2216 de la ONU, que les ordena retirarse de los territorios conquistados desde el año pasado.

"Es un paso importante", añadió Dujarric.

El partido del expresidente yemenita, Ali Abdalá Saleh, aliado de los hutíes, también anunció que acepta un plan de paz "en siete puntos elaborados por el emisario de la ONU", y que prevé la aplicación de la resolución 2216.

El enviado de la ONU para Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed, "considera que el gobierno de Yemen, los hutíes y sus aliados deberían aceptar su invitación a reunirse para conversaciones de paz sobre esta base", explicó Dujarric.

Un primer intento de sentar a representantes del gobierno y de los rebeldes en torno a una mesa de negociaciones en Ginebra fracasó en junio. En septiembre, la ONU aseguró que ambas partes le habían garantizado volver pronto a las conversaciones de paz, en vano.

El gobierno del presidente Abd Rabo Mansur Hadi exige que los hutíes apliquen de forma incondicional la resolución 2216 antes de dialogar con los rebeldes.

AFP