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Los soldados suben a una camioneta después de un atentado suicida contra un campamento de exrebeldes y miembros de grupos armados progubernamentales, que dejó al menos 60 muertos, el 18 de enero de 2017 en Gao.

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Al menos 60 personas murieron el miércoles en un atentado suicida, reivindicado por AL Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), contra un campamento de exrebeldes y miembros de grupos armados progubernamentales en Gao, norte de Malí.

El presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, anunció un duelo nacional de tres días por el atentado, el más mortífero de la historia reciente de Malí.

En una intervención televisada, explicó que había, al menos, 60 muertos y 115 heridos, sin precisar si el balance incluía al o los autores del atentado.

El gobierno maliense informó de "5 kamikazes" entre los muertos, pero en su reivindicación, el grupo del yihadista argelino Mojtar Belmojtar, afiliado a AQMI desde hace más de un año, sólo mencionó un autor.

Lo identificó como "Abdelhadi Al Fulani" en un comunicado publicado por la agencia mauritana Al Ajbar y el SITE, centro estadounidense de vigilancia de sitios yihadistas.

El mismo grupo ya reivindicó un atentado suicida con coche bomba contra el aeropuerto de Gao el 29 de noviembre de 2016.

La misión de la ONU en Malí (MINUSMA) mencionó "decenas de muertos" y "decenas de heridos", precisando que el campamento albergaba a 600 combatientes.

El grupo de coordinación Azawad y la Plataforma debían comenzar una patrulla mixta, añadió la fuente.

Este tipo de patrullas deben llevarse a cabo en virtud de los acuerdos de paz firmados en mayo-junio de 2015 entre Bamako y los diferentes grupos armados con el objetivo de prefigurar un futuro ejército maliense unido.

En marzo de 2012 el norte de Malí cayó en manos de grupos yihadistas afiliados a Al Qaida que, aliados a los tuareg, hicieron retroceder al ejército. Los grupos yihadistas expulsaron luego a los tuareg.

Con la intervención militar de Francia iniciada en 2013, y que continúa, los grupos armados se vieron obligados a ceder terreno.

Las fuerzas armadas malienses y extranjeras siguen sin controlar vastas regiones del país a pesar de la firma del acuerdo de paz con el que se busca aislar definitivamente a los yihadistas, pero cuya implementación todavía no se completó.

AFP