Al menos cuatro manifestantes murieron el lunes en los disturbios anti-ONU en Beni, en el este de la República Democrática del Congo, en el marco de una protesta contra una serie de masacres atribuidas al grupo armado ADF y la "inacción" de los Cascos Azules.

Un grupo de manifestantes atacó las instalaciones de Naciones Unidas para denunciar su "inacción" tras la matanza de casi 80 civiles en un mes, supuestamente a manos de un grupo armado.

"Hubo cuatro muertos durante el día", declaró a la AFP el auditor (procurador) militar Kumbu Ngoma, que menciona la posibilidad de que haya una quinta víctima.

"Hay diez civiles heridos y tres militares congoleños heridos", agregó, mencionando la posibilidad de un quinto muerto.

Algunas "investigaciones" determinarán el origen de los disparos: "No sabemos quien disparó", puntualizó Ngoma.

En respuesta, la RDC anunció operaciones militares "conjuntas" con la ONU, señaló por su parte la presidencia tras el ataque contra la Misión de Naciones Unidas en Congo (Monusco) de Beni, donde la tensión de los últimos días dejó en suspenso la lucha contra la epidemia de Ébola que mató a cerca de 2.200 personas.

"Viviendas del personal de Naciones Unidas fueron atacadas y vandalizadas", indicó antes una portavoz de la Monusco contactado por la AFP.

La oficina atacada se encuentra al lado de un campamento de Cascos Azules de Malawi, según la Monusco. Fuerzas congoleñas también estaban presentes en el lugar.

Cascos Azules procedieron a "disparos al aire", pero "ninguno fue dirigido a los manifestantes", afirmó a la AFP un portavoz de la misión de la ONU.

Antes de que irrumpieran los manifestantes, dos helicópteros de Naciones Unidas se habían posado brevemente dentro de la base civil de la ONU, y luego se marcharon, constató un corresponsal de la AFP.

Las fuerzas de seguridad congoleñas dispararon balas reales, a menudo de manera totalmente disuasiva, para intentar contener a los manifestantes cerca de esa base y otra cercana, según la misma fuente.

De visita en París, la presidenta del Parlamento congoleño, Jeanine Mabunda, se preguntó públicamente sobre el papel de la Monusco, estimando que la misión, de un costo de mil millones de dólares por año, "no puede permanecer indefinidamente".

"Hay un malestar entre la presencia, el costo de la Monusco en RDC y los resultados obtenidos", declaró a la AFP Mabunda, quien juzgó "legítimo que las poblaciones se pregunten porqué esta fuerza continúa en la RDC".

Antes de atacar la base de la ONU en Beni, los manifestantes habían incendiado por la mañana la alcaldía de esta ciudad, que quedó parcialmente destruida, según el corresponsal de la AFP.

- Lucha anti-Ébola amenazada -

La lucha contra la epidemia de Ebola, que azota a la región, está interrumpida desde el viernes.

Fue en Bokeine, barrio del norte en la entrada de Beni, donde ocho civiles murieron en la madrugada del lunes en una nueva matanza atribuida a las Fuerzas Democráticas Armadas (ADF), informó un portavoz del ejército.

En total 77 civiles han perdido la vida en Beni y su entorno a manos de las ADF en represalia por la ofensiva del ejército congoleño contra sus bases, anunció el 30 de octubre.

Los manifestantes denuncian desde hace varios días la inacción del ejército y de los Cascos Azules presentes en la región, ante las matanzas de las ADF.

El sábado, un manifestante murió cuando la policía dispersó una marcha en Beni.

La Monusco se defiende de las acusaciones subrayando que el ejército congoleño lanzó sus operaciones contra las ADF de manera unilateral.

Los voluntarios de las oenegés en Beni fueron invitados a quedarse en sus casas este lunes, "al abrigo de ángulos de disparo y lejos de puertas y ventanas", indicaron fuentes humanitarias.

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