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Un trabajador traslada el 17 de marzo de 2017 un cadáver en el ala forense del Hospital Kuala Lumpur, donde se encuentra el cuerpo del fallecido Kim Jong-nam, asesinado el 14 de febrero en el aeropuerto de la capital malasia

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Al recuperar el cadáver de Kim Jong-nam, el medio hermano del dirigente Corea del Norte, Kim Jong-un, Pyongyang busca eliminar cualquier rastro de su implicación en este asesinato con reminiscencias de guerra fría, estiman los analistas.

Kim Jong-nam fue envenenado el 13 de febrero en el aeropuerto de Kuala Lumpur con VX, un agente neurotóxico tan potente que está clasificado como arma de destrucción masiva.

Con él desaparecía un heredero potencial al trono de Kim Jong-un, así como el hijo mayor del difunto dirigente norcoreano Kim Jong-il. Vivía en el exilio desde hace años y representaba una molestia para Pyongyang.

Este asesinato, que Seúl atribuyó inmediatamente a Pyongyang, provocó una grave crisis diplomática entre Corea del Norte y Malasia. Este viernes, Kuala Lumpur y Pyongyang anunciaron un acuerdo que permite la repatriación a Corea del Norte de los restos de la víctima.

Los analistas creen que Pyongyang va deshacerse de él inmediatamente. "Van a incinerar los restos", dice Kim Kwang-jin, un norcoreano que desertó y se convirtió en investigador en el Instituto para la Estrategia de Seguridad Nacional de Seúl.

Corea del Norte va a declarar que la muerte fue natural y culpará a sus adversarios por la polémica, considera.

- ¿Familia? -

"Corea del Norte dirá que uno de sus ciudadanos, llamado Kim Chol, murió de una crisis cardíaca y afirmará que sus enemigos en Corea del Sur y EEUU fomentaron un drama", cree Kim Kwang-jin.

Pyongyang se negó a confirmar la identidad de la víctima, que llevaba un pasaporte norcoreano con el nombre de Kim Chol cuando fue asesinado. Malasia, sin embargo, confirmó oficialmente que se trataba de Kim Jong-nam en base a pruebas de ADN.

El primer ministro malasio, Najib Razak, explicó el jueves haber recibido "una carta de (la) familia" de Kim Jong-nam, sin precisar de quién se trataba.

Con esta repatriación, Corea del Norte impide que un entierro en el extranjero atraiga a los opositores del régimen, continúa Kim Kwang-jin, que trabajaba para la compañía de seguros norcoreana antes de huir del país.

Corea del Sur acusó a su vecino del norte de haber activado una "orden permanente" para eliminar al medio hermano de Kim Jong-un, que se mostró crítico con el régimen.

- "Todo el mundo sabe quién es responsable" -

Algunos analistas piensan que Corea del Norte mostrará una gran discreción con la repatriación para que sus propios ciudadanos no sepan la verdad.

"La existencia de Kim Jong-nam y su asesinato es como una caja de Pandora que no puede conocer el público", opina Kim Yong-hyun, profesor de Estudios Norcoreanos en la Universidad Dongguk.

Pese a todo, Pyongyang no podrá evitar las repercusiones del asesinato, dicen los analistas.

"Este asunto está cerrado por el momento y la historia del cuerpo es una pequeña victoria para Pyongyang", declara Chang Yong-seol, investigador del Instituto de Estudios para la Paz de la Universidad Nacional de Seúl.

Pero Corea del Norte sufrió "daños irreparables" con esta muerte, que consolida su imagen de inhumanidad y le ha enemistado con uno de sus pocos aliados diplomáticos, añade.

Corea del Sur repitió en varias ocasiones que este asunto ilustraba claramente la brutalidad del régimen norcoreano. "Lo reconozca o no Corea del Norte", continúa Chang, "todo el mundo sabe quién es responsable"

Solo dos sospechosas, una indonesia y una vietnamita, fueron detenidas por el asesinato. En unas imágenes de videovigilancia del aeropuerto del 13 de febrero se ve cómo dos mujeres acosan a la víctima y una de ellas le arroja algo a la cara.

AFP