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Yemeníes de las fuerzas leales al presidente Abd Rabbo Mansur Hadi, preparan armamento al oeste de Marib, a unos 170 km de Saná, el 14 de diciembre de 2015

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Un alto el fuego entrará en vigor el martes a las 09H00 GMT en Yemen, antes de unas conversaciones de paz en Suiza entre el gobierno y los rebeldes, que siguen mostrando un gran recelo entre ellos, anunció la coalición árabe.

"El alto el fuego entrará en vigor el lunes a medianoche (21H00 GMT). Esperamos que los milicianos lo respeten esta vez", había declarado más temprano a la AFP Muin Abdelmalak, miembro de la delegación gubernamental que participará en esas conversaciones de paz, auspiciadas por la ONU.

Posteriormente, los medios de comunicación locales evocando a la coalición árabe anunciaron que la tregua comenzará el martes a las 09H00 GMT.

Ésta postergó el comienzo del cese el fuego a petición del presidente yemení Abd Rabbo Mansur Hadi, pero advirtió que "se reserva el derecho de respuesta en caso de cualquier violación" al mismo por parte de los rebeldes, según un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias SPA.

Abdelmalak, por su parte, se refería a los rebeldes chiitas hutíes, apoyados por Irán y en guerra contra las fuerzas leales al presidente Abd Rabbo Mansur Hadi.

Éste a su vez cuenta con el apoyo militar de esta coalición de países árabes sunitas, dirigida por Arabia Saudita, que desde marzo bombardea por aire a los insurgentes chiitas.

La duración del alto el fuego será de siete días, eventualmente renovables, según indicó la presidencia yemení el 8 de diciembre.

A la espera de la tregua, los combates proseguían, y este lunes se supo del fallecimiento de dos oficiales de la coalición árabe, uno emiratí y el otro saudita, este último al frente de las fuerzas de su país en Adén (sur).

Desde marzo, la guerra de Yemen ha causado unos 6.000 muertos y 28.000 heridos, entre ellos numerosos civiles.

Los rebeldes hutíes, aliados a unidades militares que siguen siendo fieles al ex presidente Alí Abdalá Saleh, se apoderaron desde julio de 2014 de numerosas provincias de Yemen, entre ellas la capital Saná y varias del noroeste, el oeste y el centro, que mantienen bajo su control.

En su contraofensiva, el ejército regular reconquistó el pasado verano cinco provincias del sur, entre ellas la de Adén, proclamada "capital" provisoria de Yemen por las autoridades.

En medio del caos creado, los yihadistas del Estado Islámico han aprovechado para avanzar, y desde la primavera reivindicaron atentados espectaculares contra mezquitas frecuentas por chiitas. Igualmente atentaron contra la fuerzas del gobierno y de la coalición árabe.

- En busca de una "transición pacífica" -

En un clima de gran desconfianza entre las partes, las conversaciones previstas para este martes en un lugar secreto de Suiza buscan propiciar "un alto el fuego permanente y total, una mejora de la situación humanitaria y el regreso a una transición política pacífica y ordenada", en palabras del mediador de la ONU, Ismail Uld Sheij Ahmed.

Según una fuente de la ONU, las partes hablarán entre otras cosas de un "plan" de aplicación de la resolución 2216 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Dicha resolución exige la retirada de los rebeldes y sus aliados, y también de las milicias, de las zonas conquistadas desde 2014, así como la restitución de las armas pesadas al Estado.

Aunque teniendo en cuenta los fracasos de los contactos anteriores, los expertos son prudentes en cuanto a la posibilidad de un alto el fuego duradero y el resultado de las conversaciones en Suiza.

Lo único seguro, más de un año después de la entrada de los hutíes en la capital yemení, es que no hay vencedores ni vencidos.

Los países árabes, entre ellos las monarquías del Golfo, no son capaces de salir airosos de un conflicto complejo del que los yihadistas están sacando cada vez más partido, en particular en Adén y en el sur del país, donde Al Qaida está bien implantada desde hace una década.

AFP