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La presidenta de Estonia, Kersti Kaljulaid, antes de una reunión en Bruselas, el 8 de diciembre de 2016

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Cuando el mundo se recupera aún del ciberataque global WannaCry que a principios de mayo infectó centenares de miles de ordenadores, unos 500 responsables, expertos y especialistas de la ciberdefensa se reúnen a partir del miércoles en Tallin.

La Conference on Cyber Conflict(CyCon) es organizada todos los años desde 2009 por el Centro de excelencia en ciberdefensa de la OTAN, instalado en la capital estonia tras un masivo ciberataque sufrido por el país en 2007 y que las autoridades atribuyen a Rusia.

El CyCon 2017, titulado este año 'Defending the core' ('Defender el corazón del sistema'), fue inaugurado este miércoles por la presidenta estonia, Kersti Kaljulaid, y se celebra hasta el viernes.

La conferencia CyCon "subraya que la digitalización ha conmocionado nuestros modos de vida, con innumerables progresos sociales y económicos, pero también riesgos de seguridad y dependencia", destacan los organizadores en un comunicado.

Se dedicarán conferencias y talleres a varios interrogantes: ¿Cómo definir los elementos cruciales en materia de ciberseguridad? ¿Cómo proteger las estructuras esenciales? ¿Qué papel deben desempeñar las fuerzas armadas en estos casos? ¿Qué tecnología puede ayudar a las naciones a hacer frente a las ciberamenazas?

Estonia es uno de los países más conectados del mundo y pionero de los servicios en línea, que están más desarrollados que en el resto del mundo, hasta tal punto que el país es a veces denominado 'e-Stonia'.

- Primer ciberataque global -

El país sufrió en mayo de 2007 lo que se considera el primer ciberataque global: una "negación de servicio" de sus principales infraestructuras públicas y privadas por parte de piratas que nunca fueron formalmente identificados fue atribuido por las autoridades a piratas guiados o utilizados por el Kremlin.

El ataque por "negación de servicio" es fácil de llevar a cabo y consiste en inundar los servidores informáticos con millones de demandas hasta volverlos inoperativos.

Estonia se vio obligada a cortar varios días el acceso a varios servidores desde el extranjero.

Esos ciberataques se produjeron tras el desplazamiento en Tallin de una estatua en honor a los soldados soviéticos, de una plaza central a un cementerio militar de los alrededores de la capital.

Esto provocó la cólera de la importante comunidad rusa de Estonia, que vio en el gesto una afrenta a la memoria de los héroes soviéticos.

Pero, para los estonios, esta estatua se había convertido en el símbolo de la anexión de su país por parte de la URSS durante medio siglo.

- Limitar los daños -

Las capacidades técnicas de los expertos estonios permitieron limitar los daños de aquel ciberataque, esencialmente cortando las conexiones internacionales de numerosos servidores y luego restableciendo los servicios algunos días después.

Un año más tarde, Estonia estuvo en el origen de la creación de este centro de excelencia en ciberdefensa, que fue rápidamente reconocido por la Alianza Atlántica y al que Estados Unidos se adhirió formalmente en 2011.

Hoy, el centro está integrado por 17 países miembros de la OTAN, además de Austria, Suecia y Finlandia.

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