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Foto de archivo del el exministro brasileño de Turismo Henrique Eduardo Alves (I) junto al alcalde del Rio, en Rio de Janeiro, el 11 de junio de 2015

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La policía brasileña arrestó este martes al exministro de Turismo Henrique Eduardo Alves, en el marco de una investigación sobre corrupción y lavado en la construcción del estadio Arena das Dunas, que albergó juegos del Mundial-2014 en la ciudad de Natal (noreste).

Las autoridades investigan "actos de corrupción activa y pasiva, además de lavado de dinero involucrando la construcción del Arena das Dunas", cuya sobre-facturación alcanza los 77 millones de reales (unos 35,5 millones de dólares al cambio de la época), informó la policía en un comunicado.

Alves fue detenido en Natal, capital de Rio Grande do Norte, uno de los estados donde se llevó a cabo la operación policial, que también cumplió órdenes en Paraná (sur).

En la investigación surgieron pruebas que apuntaban a la recepción de "ventajas indebidas por parte de dos exlegisladores cuyas actuaciones políticas favorecían a dos grandes constructoras involucradas en la construcción del estadio", añadió la nota.

Según el fiscal Rodrigo Telles, Henrique Alves, que en esa época era diputado de Rio Grande do Norte, habría intercedido junto a otros políticos ante el Tribunal de Cuentas local para que la financiación de la construcción del estadio -a cargo de la empresa OAS- no fuese suspendida, pese a las sospechas de sobrefacturación.

Alves, del partido PMDB (centroderecha) fue diputado durante más de 40 años ininterrumpidamente y presidió la cámara baja entre 2013 y 2015.

En ese año asumió como ministro de Turismo del gobierno de Dilma Rousseff, cargo que volvió a ejercer en el gabinete interino del presidente Michel Temer cuando éste asumió el gobierno en mayo de 2016. Renunció un mes después al verse involucrado en denuncias dentro del caso Lava Jato.

En esa ocasión, Alves -el tercer ministro de Temer en renunciar salpicado por escándalos- explicó en una carta pública que dejaba el cargo para "no comprometer o crear ninguna dificultad para el gobierno".

La operación de este martes es un desdoblamiento de la operación Lava Jato, explicó la policía, el mayor escándalo de corrupción en la historia de Brasil, que investiga desde 2014 una masiva red de corrupción integrada por políticos, empresarios e intermediarios que drenaban millonarias sumas desde la petrolera estatal Petrobras.

Después de golpear de lleno al izquierdista Partido de los Trabajadores de Dilma Rousseff, el caso se transformó en una amenaza de alto riesgo para el PMDB, que heredó el poder cuando ella fue destituida por el Congreso en agosto de 2016 bajo acusaciones de manipular las cuentas públicas.

AFP

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