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Los desperfectos provocados por un ataque aéreo en un hospital de la localidad de Deir Sharqi, en la provincia siria de Idlib, el 27 de abril de 2017

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Siete hospitales y clínicas del noreste de Siria quedaron inutilizados en abril por los ataques aéreos del régimen o de Rusia, su aliado, indicaron este domingo responsables médicos en territorio rebelde.

"En abril los hospitales del sur de la provincia de Idlib fueron atacados de manera sistemática y flagrante", denunció en una rueda de prensa Abdel Hamid Dabbak, responsable de los hospitales en esta provincia del noroeste del país.

Se trata de un total de siete establecimientos que quedaron fuera de servicio, incluyendo una clínica ginecológica.

"Esto presionará mucho a los hospitales del norte de la provincia y a los de la frontera" con Turquía, advirtió Dabbak.

Aunque se están haciendo obras de rehabilitación, "los aviones siguen en el cielo y continúan los bombardeos", aseguró.

Por su parte, el doctor Monzer Jalil, director de la administración rebelde de sanidad en la provincia de Idlib, lamentó una situación que agrava "el sufrimiento de la población".

"Sobre todo para los bebés, porque ya no nos quedan muchas incubadoras", dijo a la AFP, y explicó que hay otros tres hospitales que han dejado de funcionar en la provincia vecina de Hama (centro).

La provincia de Idlib, controlada por combatientes rebeldes y yihadistas desde 2015, es con frecuencia blanco de bombardeos de la aviación siria y rusa.

"Los hospitales son atacados deliberadamente, sobre todo los del sur de la provincia de Idlib y los del norte de la provincia de Hama", denunció por su parte Rami Abdel Rahman, director de la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"El bombardeo de estas regiones es una táctica de la tierra quemada para forzar a la población a desplazarse, para destruir las infraestructuras e inutilizar los servicios", añadió.

Un periodista de la AFP presente en la provincia de Idlib pudo comprobar la importancia de los destrozos en varios hospitales, con salas en ruinas y equipo técnico por completo destruido.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Siria es el país más peligroso en el mundo para el personal sanitario.

Centenares de estructuras han sido destruidas desde 2011, cuando empezó el conflicto en Siria, que hasta ahora ha provocado unos 320.000 muertos.

AFP

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