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La líder de la Liga Nacional para la Democracia, Aung San Suu Kyi, ofrece alimentos y donaciones a un monje budista durante un ritual religioso en su residencia en Naypyidaw el 13 de febrero de 2016

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Tras meses de incertidumbre, la líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND), Aung San Suu Kyi, revelará el jueves el nombre del candidato a la presidencia de Birmania, que debería salir de su círculo más cercano.

La premio Nobel de la Paz no puede acceder a la presidencia debido un artículo de la Constitución heredado de la junta que excluye del cargo a las personas que tengan hijos extranjeros. Sus dos hijos tienen pasaporte británico. Pero será forzosamente alguien muy cercano a ella, que acepte tenerla "por encima", como prometió tras las elecciones legislativas del 8 de noviembre.

Desde la histórica victoria de la LND, el país vive entre dos aguas, como suspendido entre dos épocas.

Los birmanos que participaron masivamente en las elecciones hace cuatro meses esperan ahora la formación del primer Gobierno elegido por el pueblo en varias generaciones. Y, en consecuencia, la puesta en marcha de una nueva política encargada de transformar un país arruinado por casi medio siglo de dictadura militar.

La imposibilidad de que Aung San Suu Kyi, de 70 años, se convierta en presidenta dificultó todo el proceso, sobre todo porque no tiene número dos en el partido.

El jueves, la LND revelará finalmente el nombre de su candidato, que debe reemplazar a finales de marzo al actual presidente, Thein Sein.

Desde las elecciones, la llamada 'Dama de Rangún' ha sido parca en declaraciones, lo que ha dado pie a todo tipo de especulaciones sobre los candidatos. En la lista de presidenciables figuran el exchófer, el médico de cabecera y una antigua ayudante de Aung San Suu Kyi.

Los últimos rumores se centran en Htin Kyaw, de 69 años, quien ejerció de chófer para la líder birmana durante los periodos en los que no estuvo bajo arresto domiciliario. Kyaw, yerno de un exportavoz de la LND y amigo de Suu Kiy desde los tiempos de la escuela, ha sido uno de sus más fieles aliados y actualmente le ayuda a dirigir su organización benéfica.

- Apertura -

Tampoco está claro cómo se establecerá la relación entre el presidente y Aung San Suu Kyi.

"Todo esto va a crear enormes problemas", considera el analista político Khin Zaw Win, para quien el nuevo presidente tendrá que mirar constantemente "para atrás" a la espera de instrucciones.

Según la Constitución de 2008, para la elección del presidente, el Parlamento está dividido en tres grupos: los diputados elegidos para la cámara alta, los diputados elegidos para la cámara baja y los diputados militares no electos (que representan un contingente del 25% del Parlamento).

Tras la elección del presidente, la LND debería anunciar el Gobierno, que podría incluir a personalidades de apertura porque Aung San Suu Kyi anunció su intención de trabajar por la reconciliación nacional.

La líder de la LND no ha precisado todavía si se quedará con alguna cartera ministerial. "Queremos que sea nuestra presidenta. No hay otras posiciones que le puedan convenir", dijo Tun Tun Maing, director de una agencia de viajes de Rangún.

El prestigio de Aung San Suu Kyi, hija del general Aung San, héroe de la independencia asesinado en 1947, es inmenso en este país pobre de 51 millones de habitantes.

Pero desde la autodisolución de la junta y la instauración de un Gobierno semicivil en 2011, el país se ha abierto: liberación de centenares de presos políticos, libertad de prensa, apertura económica, etc. Esta mini-revolución ha permitido el levantamiento de la mayoría de sanciones internacionales que pesaban sobre el país.

Hoy, en medios del caos de Rangún se pueden ver automóviles importados y cada vez hay más birmanos -la mitad de la población tiene menos de 30 años- adictos a las redes sociales, cuando hace apenas dos años internet estaba reservado a una élite.

Según el Banco Mundial, el país debería registrar un crecimiento de más del 8% este año.

Pero los desafíos que esperan a Suu Kyi y su partido son inmensos: la educación y la salud, como la mayoría de servicios públicos, son campos de ruinas. Y la guerra civil hace estragos en numerosas regiones fronterizas del país.

Necesitará también transigir con las fuerzas armadas, que conservan un papel político importante y tres ministerios clave (Interior, Defensa y Fronteras).

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AFP