Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Unos restos del avión Airbus A321 siniestrado en Wadi Al Zolomat, una zona montañosa de la península egipcia del Sinaí, fotografiados el 1 de noviembre de 2015

(afp_tickers)

La confirmación del atentado contra el avión ruso en el Sinaí, brindada cuatro días después de los ataques en París, demuestra que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) ha logrado en apenas 18 meses constituir una red mundial.

Heredero y parricida de Al Qaida, pionera de los atentados espectaculares, en particular los del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, el EI ha logrado perpetrar estos atentados mientras que su "califato", a caballo entre Irak y Siria, es atacado desde todas partes.

El grupo yihadista es blanco de ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos, de manera concomitante a los de Rusia, en tanto enfrenta a los kurdos, a los rebeldes sirios, a las fuerza del régimen de Damasco, al ejército y milicias iraquíes, asi como a combatientes iraníes.

En este contexto, los atentados como los de París y en el Sinái representan "una etapa lógica en la progresión de la estrategia (...) global" del grupo, asegura Charlie Winter, experto en el EI.

"Desde hace tiempo, la gente (...) se preguntaba si habría una sobrepuja entre Al Qaida y el EI" y "si, en su intento de tomar el liderazgo de la iniciativa yihadista global, el EI perpetraría un ataque espectacular" como contra el avión ruso.

Respecto a los de París, este especialista señala que "su complejidad demuestra que fueron bien preparados y coordinados".

Para Winter, "un grupo como el EI logra realmente el éxito cuando sus acciones provocan un frenesí mediático. Esto es lo que le brinda pertinencia".

Rusia confirmó este martes que el siniestro del A321 con 224 personas a bordo, el 31 de octubre, fue cometido con un 1 kg de TNT y prometió "encontrar y castigar" a los responsables "donde sea que se encuentren" en el mundo.

La rama egipcia del EI, que se rebautizó en noviembre de 2014 "Provincia del Sinaí", reivindicó este atentado en represalia por los bombardeos rusos contra posiciones yihadistas en Siria.

- 'Ataque espectacular' -

Al mismo tiempo que ha aumentado su poderío, "siempre que el EI ha tenido la oportunidad de atacar un objetivo internacional, un miembro de la coalición, lo ha hecho", subraya el especialista en movimientos yihadistas Romain Caillet.

En Egipto, el grupo destruyó en parte el consulado italiano en El Cairo, decapitó al croata Tomislav Salopek, secuestrado no lejos de la capital, y mató un año atrás a un estadounidense que trabajaba para una compañía petrolera en la misma región.

Si el ataque contra el avión refleja "una evolución interna" en el seno del grupo Provincia del Sinaí, probablemente estuvo "influenciada por el hecho de que (ahora) hace parte del EI", estima Mojtar Awad, analista del Center for American Progress.

Awad no descarta que haya sido comandado directamente por la dirección central del EI "porque hace avanzar sus intereses de manera mucho más clara que los de Provincia del Sinaí", explica.

Pero otros expertos se mantienen más circunspectos, estimando que el jefe del EI, Abu Bakr al Bagdadi, no organiza los detalles de cada ataque fuera del territorio que controla. Esta tarea corresponde más bien a los comandos locales, que los perpetran conforme a la estrategia establecida por el "califa".

- ¿Cuál comunicación? -

Por lo tanto es "difícil" determinar si Provincia del Sinaí recibió órdenes directas de la dirección central del grupo, según Caillet. "¿Cómo se comunican entre ellos informaciones hipersensibles? ¿Acaso, las comunican? Hay un debate entre los especialistas" sobre la amplitud del control del EI sobre sus ramas locales, añade.

"Nadie sabe realmente cuál es el grado de comunicación" entre la dirección y los comandantes locales, martilla Winter. "El ataque podría haber sido planeado en Siria, la bomba fabricada por el EI en el Sinaí y el ejecutor podría haber sido ruso. Pero es posible que haya sido absolutamente responsabilidad (de la rama) del Sinaí. Diversas opciones son posibles", destaca.

Pero estos ataques también podrían reflejar cambios en el seno de los efectivos del EI. "Numerosos combatientes extranjeros han comenzado a abandonar Siria e Irak para regresar a sus países de origen bien entrenados y con capacidad para cometer ataques", subraya Clint Watts, del Foreign Policy Research Institute en Pensilvania (EEUU). Al mismo tiempo, "otros tienen dificultades para llegar a Irak o Siria y optan por actuar en sus propios países".

Según un informe del Comité de seguridad interior del Congreso estadounidense, los "grupos terroristas" han reclutado a unos 25.000 combatientes extranjeros -procedentes de un centenar de países- entre los cuales 4.500 son occidentales.

AFP