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Foto del 26 de enero de 2017 muestra a un policía en el perímetro de la calle Dries-Driesstraat en Forest-Vorst, en Bruselas, para la reconstrucción del tiroteo del 15 de marzo de 2016, donde cuatro agentes resultaron heridos y un presunto terrorista Mohamed Belkaid muerto.

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La amenaza de los atentados yihadistas "evoluciona" en Europa, al convertirse el grupo Estado Islámico (EI) en una "fuente de inspiración" en lugar de ordenarlos, indicó el ministro del Interior belga, Jan Jambon, a pocos días del primer aniversario de los ataques en Bruselas.

"Nuestro país es más seguro" que cuando una célula yihadista mató a 32 personas en un doble atentado en el metro y el aeropuerto de Bruselas el 22 de marzo de 2016, destacó Jambon, quien precisó que mantener el nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4 significa estar vigilantes.

Para el responsable belga, "el terrorismo no conoce fronteras" y, en el caso de la amenaza yihadista, esta ya ha pasado por "tres fases", la primera de ellas los atentados contra objetivos precisos como el semanario Charlie Hebdo en París en enero de 2015 o el museo judío de Bruselas en mayo de 2014.

"La segunda fase es cuando combatientes del EI cometen atentados aquí con el objetivo de provocar el mayor número de víctimas posible", añadió. El 13 noviembre de 2015, por ejemplo, los yihadistas mataron a 130 personas en una serie de ataques en París, entre ellos contra la sala de conciertos Bataclan.

Actualmente, en un contexto de dificultades para los combatientes yihadistas de ir o volver de Siria e Irak, "el EI ya no encarga" directamente acciones terroristas, sino que "inspira a la gente para que contribuyan a la yihad", apuntó Jambon, que puso como ejemplo el atentado de Niza el 14 de julio de 2016.

Entonces, un francotunecino se abalanzó con un camión contra la muchedumbre que celebraba la fiesta nacional francesa en esta ciudad del sureste de Francia, matando a 86 personas. La organización Estado Islámico reivindicó posteriormente el ataque.

Los servicios secretos de numerosos países temen ahora la llegada de una nueva fase con el eventual regreso de yihadistas a Europa, cuando el EI pierde terreno en sus bastiones sirios e iraquíes, apuntó.

"La gran pregunta es: ¿Van a pedirles luchar hasta el final?" en Siria e Irak o, por el contrario, "regresar a sus países para causar el mayor número de daños?", se pregunta el ministro belga, quien señala no tener constancia todavía "de un gran éxodo".

AFP