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Un hombre entra a la sede del Banco Central de Brasil en Brasilia el 29 de mayo de 2012

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El Banco Central de Brasil debe dejar estable este miércoles la tasa de interés de referencia en 14,25% anual pese a la recesión económica en un nuevo intento por contener la persistente inflación.

En octubre, el alza de los precios marcó 9,93% en la medición a 12 meses y alcanzó su nivel máximo en más de una década.

Un centenar de analistas y operadores de mercado consultados por el Banco Central en la encuesta semanal Focus apostó a que la tasa Selic no sufrirá cambios desde el nivel al que llegó en julio pasado, cuando el organismo resolvió aplicar la séptima alza consecutiva para contener la escalada de precios.

De acuerdo al último boletín Focus divulgado por la entidad rectora del sistema financiero, la tasa cerrará 2015 en 14,25% para luego retroceder a 13,75% en 2016.

Ese informe proyecta que la inflación brasileña seguirá firme hasta fines de año y alcanzará al 10,33% antes de retroceder en torno al 6% el año próximo.

- Se espera contracción del PIB -

"Con un escenario de recesión bastante profunda, el Banco tiene que esperar un poco a ver si desacelera la inflación y, en ese caso, no necesitaría alterar la tasa de interés", dijo a la AFP Alex Agostini, economista jefe de la calificadora Austin Rating en Sao Paulo.

"Recién entre abril y junio del próximo año tendría condiciones más concretas para evaluar un nuevo rumbo en la política monetaria", añadió

"Aún no hay seguridad sobre la actividad económica ni cómo afectará a la inflación el próximo año", dijo.

La espiral de los precios no es el único frente que tiene abierto la economía brasileña. En el segundo trimestre de este año el país entró en recesión y según las previsiones del FMI caerá un 3% en 2015. Aunque más moderados, los problemas seguirán en 2016 para cuando el organismo internacional espera una contracción de 1%.

El gobierno brasileño es aún más pesimista. Según actualizó esta semana el ministerio de Planificación, el PIB caerá un 3,1% este año y un 1,9% el próximo.

- El real debilitado -

La economía brasileña había crecido un espectacular 7,5% en 2010 que la lanzó al estrellato de las economías emergentes, pero a partir de ese momento solo logró tasas de expansión modestas: 2,7% en 2011; 1% en 2012; 2,5% en 2013 y 0,1% en 2014.

Y este año, el real perdió en torno al 30% de su valor ante el dólar y el desempleo subió durante ocho meses seguidos para estabilizarse en la mayor tasa desde 2009 (7,6%).

Sectores productivos y sindicales han criticado el alza de las tasas de interés al considerar que desestimula las inversiones y complica más aún la recuperación económica.

El país exhibe además un fuerte déficit fiscal, vinculado a una merma en la recaudación impositiva a consecuencia de una menor actividad económica. Para muchos analistas este déficit es el mayor problema macroeconómico de Brasil.

AFP