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Sede del Banco Central de Brasil en Brasilia, el 29 de mayo de 2012

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El Banco Central de Brasil debe mantener este miércoles inalterada la tasa de interés de referencia en 14,25% anual, en medio de un escenario que combina una recesión económica con una inflación cercana a dos dígitos.

La decisión del Comité de Política Monetaria del Central (Copom) será anunciada el miércoles al cierre de los mercados, como conclusión de su reunión de dos días.

"No debe haber sorpresas en la decisión del Banco Central", dijo a la AFP el analista Ignacio Crespo, de la consultora Guide Investimentos en Sao Paulo.

"La tasa Selic seguirá estable por un tiempo prolongado. Quizás sólo pueda empezar a cambiar el mensaje del Banco en razón de un alza por cuenta de un empeoramiento de las expectativas sobre inflación", añadió.

Los precios subieron en Brasil un 0,54% en septiembre y acumulan una escalada de 9,49% en la medición a 12 meses, cerca del máximo anual en 12 años que fue anotada en julio.

El informe Focus del Banco Central, elaborado con consultas a un centenar de economistas y analistas de mercado, también prevé que la tasa se mantendrá en ese nivel, donde está desde julio pasado cuando el organismo resolvió aplicar la séptima alza consecutiva.

Según ese mismo informe, la inflación brasileña seguirá firme hasta fines de año para retroceder hacia el 6% en 2016.

En septiembre, el Central mantuvo intacta la tasa para no agudizar la trayectoria recesiva de la séptima economía del mundo que, según las previsiones del FMI, caerá un 3% en 2015. Aunque más moderados, los problemas seguirán en 2016 para cuando el organismo internacional espera una contracción del 1%.

La economía brasileña creció un 7,5% en 2010, un resultado que puso al país en la primera línea de las potencias emergentes, pero a partir de ese momento solo logró tasas de expansión modestas: 2,7% en 2011; 1% en 2012; 2,5% en 2013 y 0,1% en 2014.

Hoy, el país está inmerso en una recesión iniciada en el segundo trimestre, el real se desvalorizó en torno al 30% y el desempleo está en franco crecimiento.

Sectores productivos y sindicales han criticado el alza de las tasas de interés al considerar que desestimula las inversiones y complica más aún la recuperación económica. Este martes, sindicalistas protestaron contra el actual nivel del costo financiero en Sao Paulo.

Además, el país tiene un fuerte déficit fiscal, vinculado a una merma en la recaudación impositiva a consecuencia de una menor actividad económica. Para muchos analistas es el mayor problema macroeconómico de Brasil.

"Desde ese punto de vista el Banco Central parece estar de manos atadas porque la política monetaria pierde su poder para controlar la inflación, ya que el problema es fiscal", comentó Crespo.

"Pero es una discusión, no hay consenso en torno a esa visión", matizó.

El deterioro de las cuentas públicas fue el gran responsable de que la calificadora Standard & Poor's quitara a Brasil el preciado grado de inversión, un sello de pagador confiable, y de que Fitch bajara la deuda soberana al último grado previo a la categoría "bonos basura" la semana pasada.

El gobierno de Brasil redujo por seis veces consecutivas su meta de ahorro fiscal, que actualmente está en 0,15% del PIB para 2015. Y para 2016, inéditamente proyectó un déficit primario de 0,5%.

AFP