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Un hombre entra a la sede del Banco Central de Brasil en Brasilia el 29 de mayo de 2012

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El Banco Central de Brasil decidió este miércoles mantener la tasa de referencia en 14,25% anual por tercera vez consecutiva con el objetivo de combatir la inflación, en una decisión que era esperada por el mercado.

"Evaluando la coyuntura macroeconómica y las perspectivas para la inflación, el Copom (Comité de Política Monetaria) decidió mantener la tasa Selic en 14,25% anual por seis votos a favor y dos votos por la elevación de la tasa Selic en 0,5 p.p", indicó el ente emisor en un comunicado.

La apuesta del Central por conservar la tasa estable no sorprendió al mercado, donde se esperaba que la Selic no sufriría cambios desde el nivel al que llegó en julio pasado, mientras el mayor país de Sudamérica enfrenta una potente crisis económica.

Fue entonces cuando la entidad rectora del sistema financiero brasileño resolvió aplicar la séptima alza consecutiva para contener la escalada de precios y fijó la tasa en el 14,25% actual, valor que no fue alterado en las últimas reuniones del Copom de 2015.

En octubre, la inflación en Brasil alcanzó 9,93% en la medición a 12 meses y marcó su nivel máximo en más de una década.

Según el informe Focus del Banco Central, elaborado con consultas a un centenar de economistas y analistas de mercado, la inflación seguirá firme hasta fines de año y alcanzará 10,33% -muy por encima de la meta oficial del 4,5% (con dos puntos de tolerancia en ambos sentidos)-, antes de retroceder en torno a 6% el año próximo.

- "Regalazo" a especuladores -

Pero los sectores productivos y sindicales llevan meses criticando el alto nivel de las tasas de interés al considerar que desestimula las inversiones y complica más aún la recuperación económica.

En esa línea se manifestó en la noche del miércoles la central Força Sindical, una de las mayores del país, que calificó el mantenimiento de la tasa de interés en un 14,25% anual como un "regalazo" de Navidad del gobierno para los especuladores.

"El aumento de la tasa de interés ha sido ineficaz en el combate a la inflación, encarece el crédito para el consumo y para inversiones, causa más desempleo, caída de renta, empeora el escenario de recesión de la economía y también la recaudación del gobierno", afirmó el presidente de Força Sindical, Miguel Torres, en un comunicado.

Para la Asociación Comercial de Sao Paulo (ACSP) la decisión del Copom tampoco fue una sorpresa, si se tiene en cuenta la complicada coyuntura económica que agobia a Brasil, por lo que el gremio ya ha depositado sus esperanzas en el próximo año.

"Lo que esperamos ahora es que el gobierno profundice en el ajuste fiscal, para que el Banco Central comience a reducir las tasas de interés y, así, que la economía pueda volver a recuperarse", expresó el presidente de la ACSP, Alencar Burti, tras conocerse la decisión del Copom.

El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, no obstante, lleva meses enfrentando muchas dificultades para aprobar en el Congreso ese ajuste fiscal considerado central para encarrilar una economía deficitaria y en recesión.

- Año turbulento -

Aunque la espiral de los precios no es el único frente que tiene abierto la economía brasileña. En el segundo trimestre de este año el país entró en recesión y según las previsiones del FMI caerá 3% en 2015. Aunque más moderados, los problemas seguirán en 2016 para cuando el organismo internacional espera una contracción de 1%.

El gobierno, sin embargo, es aún más pesimista. Según actualizó esta semana el ministerio de Planificación, el PIB caerá 3,1% este año y 1,9% el próximo.

La economía brasileña había crecido un espectacular 7,5% en 2010 que la lanzó al estrellato de los países emergentes, pero a partir de ese momento solo logró tasas de expansión modestas: 2,7% en 2011; 1% en 2012; 2,5% en 2013 y 0,1% en 2014.

En este complejo 2015 que ha unido en Brasil una preocupante situación económica con una fuerte crisis política, el real perdió cerca de 30% de su valor ante el dólar y el desempleo subió durante ocho meses seguidos para estabilizarse en la mayor tasa desde 2009 (7,6%).

El país exhibe, además, un fuerte déficit fiscal, vinculado a una merma en la recaudación impositiva a consecuencia de una menor actividad económica.

AFP