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El ministro de Hacienda argentino, Alfonso Prat-Gay, saluda durante la ceremonia de presentación del nuevo gabinete, el 11 de diciembre de 2015 en Buenos Aires

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Una discrepancia por los contratos de compra de dólares a futuro quedó abierta este viernes entre el flamante gobierno del presidente argentino Mauricio Macri y los bancos privados, informaron fuentes financieras citadas por la prensa local.

El nuevo presidente del Banco Central (BC, autoridad monetaria), Federico Sturzenegger, anunció a los banqueros en una audiencia que no se les pagará los contratos pactados semanas atrás por la anterior administración de la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2015).

"Están en revisión los contratos del dólar futuro, asignados por el BC durante el kirchnerismo. Todavía no hay ninguna decisión tomada", dijo en rueda de prensa el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, para echar paños fríos antes de que se produzca una escalada en el conflicto.

Bajo la gobernación de Alejandro Vanoli, que cesó el miércoles, el BC pactó pagar en marzo y en pesos, como marcan las reglas, contratos al tipo de cambio de 10,60 pesos por unidad, muy cerca del valor actual.

La intención de Vanoli era desalentar expectativas de devaluación con un precio barato del dólar y bajar los valores de la divisa en el mercado paralelo.

El tipo de cambio en el mercado oficial este viernes fue de 9,78 pesos por dólar.

Pero Macri promete desde la campaña electoral que habrá un único mercado cambiario, lo que de hecho significará el fin de las operaciones paralelas con la divisa y una devaluación que los mercados esperan en al menos un 33%.

Los contratos a futuro en mercados externos se pactaban hace un tiempo a 15 pesos. Los compradores del BC, todos ellos grandes empresas financieras y cerealeras, obtendrían aquí un suculento beneficio por la diferencia a su favor con el precio pactado. Casi cinco pesos de ganancia.

Consultores del mercado señalan que para cumplir los contratos, el BC debería emitir pesos por arriba de los 70.000 millones. Sturzenegger dijo a los banqueros que no está dispuesto a cumplir los acuerdos del gobierno anterior e hizo ofertas por sumas menores.

Los bancos se retiraron enojados de la reunión con el flamante gobernador del BC.

La discrepancia surge justo en momentos en que el gobierno negocia con los bancos ayuda financiera en divisas para aumentar las alicaídas reservas monetarias, que bajaron de 34.000 a 24.000 millones de dólares desde setiembre.

Mayores reservas garantizarían un respaldo al gobierno para liberar el mercado cambiario y satisfacer la demanda de divisas.

A raíz de las ventas a futuro que pactaba Vanoli, el exgobernador del BC fue denunciado hace tres semanas en la justicia por diputados de la oposición a Kirchner, por el delito de perjudicar las finanzas de la autoridad monetaria.

AFP