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El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, habla ante el Parlamento en Kiev, el 8 de diciembre de 2015, en un estrado en el que un cartel reclama la libertad de un piloto militar ucraniano capturado por Rusia

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El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, pidió este martes durante su visita a Kiev que el gobierno prooccidental aproveche la "histórica" oportunidad de reformar el país, mientras que advirtió a Rusia que cese sus agresiones contra Ucrania.

En un discurso muy esperado ante el Congreso que duró unos 40 minutos, Biden estimó que Ucrania debe hacer frente al "desafío histórico y construir por fin una nación ucraniana unida y democrática".

Casi dos años después del levantamiento proeuropeo de Maidán, que provocó la caída del gobierno prorruso del presidente Viktor Ianukovich y derivó luego en un conflicto armado con los separatistas en el este, el vicepresidente estadounidense reiteró el apoyo de su país a Ucrania frente a Rusia.

"Si la agresión rusa persiste, el coste para Moscú seguirá aumentando", dijo Biden ante el parlamento ucraniano.

"Estados Unidos mantendrá la presión hasta que Moscú cumpla sus compromisos" del plan de paz, dijo Biden, cuyo país ha adoptado una serie de sanciones contra Rusia por su implicación en el conflicto en el este de Ucrania, que ha provocado cerca de 8.000 muertos.

Los acuerdos de Minsk prevén que Ucrania retome el control de varios territorios en la frontera con Rusia, de los cuales un 20% están en manos de los separatistas prorrusos y el retiro de soldados y mercenarios extranjeros.

"Los tanques y los misiles rusos siguen apostados en Donbas" y los separatistas siguen dirigidos por Moscú, acusó Biden.

"Estados Unidos no reconoce y no reconocerá nunca los intentos de Rusia de anexar Crimea", reiteró Biden, que el lunes ya había afirmado que la península sigue perteneciendo a Kiev.

Tras la anexión de Crimea, Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones económicas a Rusia, que endurecieron una vez que se desató el conflicto armado en el este del país, pero Moscú niega estar asistiendo militarmente a los rebeldes separatistas.

Después de que la tensión en la frontera del este se disipara relativamente, aunque las autoridades ucranianas denuncian continuos enfrentamientos, Kiev teme que la situación en Ucrania pase a un segundo plano para la comunidad internacional por el conflicto en Siria.

Pese a la tensa relación con Moscú, París y Washington intentan que Rusia, como principal aliada del régimen de Bashar al Asad se comprometa en una salida negociada al conflicto, y Kiev teme que sus aliados occidentales levanten las sanciones contra Moscú.

- Una polémica reforma constitucional -

Biden también llamó a las autoridades ucranianas a concretar los compromisos contenidos en los acuerdos, especialmente una reforma constitucional para dar más autonomía a los territorios rebeldes.

Estas medidas son polémicas en Ucrania ya que son consideradas como una forma de legalizar de facto a los separatistas y muchos temen que causen inestabilidad en otras partes del país.

"La reforma constitucional y la descentralización no suponen una amenaza para su soberanía. Es un paso importante para construir una nueva nación fuerte y para el futuro de su país en Europa", insistió Biden.

En su discurso, el vicepresidente estadounidense también reiteró la necesidad de reformar la justicia y los órganos de control, acusados de frenar las investigaciones de corrupción.

"Oligarcas y no oligarcas deben respetar las mismas reglas del juego, deben pagar sus impuestos y arreglar sus diferencias en los tribunales sin pagar sobornos a los jueces", afirmó.

Casi dos años después de la salida de Ianukovich, considerado como un político muy corrupto, no hay avances tangibles en la lucha contra la corrupción, ante la decepción de los ciudadanos y los occidentales, cuya ayuda financiera es crucial para Kiev.

AFP