Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El presidente boliviano, Evo Morales, durante una rueda de prensa en La Paz el 11 de noviembre de 2015

(afp_tickers)

Bolivia crecerá un promedio del 5,8% en el quinquenio 2016-2020, período en el que estima reducir la extrema pobreza al 9,5% e intensificar la industrialización de los recursos naturales, según un plan oficial lanzado este martes.

"Es un gran desafío garantizar estas grandes inversiones para seguir creciendo económicamente, pero también para desarrollarnos", apuntó el presidente Evo Morales al presentar la propuesta.

En lo económico, el plan proyecta para el fin de período un PIB per cápita de 5.000 dólares (frente a 3.033 dólares en 2014), mientras que el PIB nominal alcanzaría 57.000 millones de dólares (33.000 millones en 2014).

Asimismo, estima que el valor de las exportaciones se situará en 16.000 millones (12.856 millones en 2014) con una creciente participación de las exportaciones no tradicionales que pasarán del actual 19% al 50%.

La inversión extranjera directa, incluyendo la que se ejecute en sociedad con el Estado, alcanzará el 8% del producto. La inversión publica nacional sumará 48.574 millones de dólares, multiplicando varias veces el valor de 2015 (6.000 millones).

La inversión pública apunta al desarrollo del aparato productivo y al fortalecimiento de la infraestructura vial para una mayor diversificación de la economía.

Entre los objetivos sociales, el plan se propone reducir la pobreza extrema del 17,3% de 2014 al 9,5%; la pobreza moderada al 24%, desde el 39,2% en 2014, y disminuir a 25 veces la desigualdad de ingresos entre el segmento más rico y el más pobre (desde 39 veces).

Asimismo, se ampliará la cobertura de agua potable, alcantarillado y otros servicios básicos, particularmente en las áreas rurales.

El Plan de Desarrollo 2016-2020 incluye la ejecución de los proyectos de industrialización de los recursos naturales como el litio, el gas y el hierro, así como significativas inversiones para la exportación de gas y electricidad, orientadas a convertir a Bolivia en un centro energético sudamericano.

AFP