El gobierno brasileño anunció este martes beneficios por 2.500 millones de reales (640 millones de dólares) para mejorar las condiciones de trabajo de los camioneros, con el fin de evitar una huelga como la que el año pasado paralizó al país.

Los anuncios tienen lugar después de que la presión de ese sector llevara al presidente Jair Bolsonaro a pedir a Petrobras el aplazamiento de un aumento de los precios del diésel, provocando un derrumbe de más de 8% de las acciones de la petrolera controlada por el Estado.

Las medidas comprenden una línea de crédito de 500 millones de reales (más de 128 millones de dólares) para la compra de neumáticos y mantenimiento de vehículos, con un límite de 30.000 reales por camionero, indicó en una rueda de prensa el ministro jefe de la Casa Civil (jefe de gabinete), Onyx Lorenzoni.

El ministro de Infraestructura, Tarcísio Gomes, anunció además un paquete de 2.000 millones de reales para conclusión de obras viales y mejora de la seguridad de los camioneros.

Esas medidas se proponen igualmente incentivar la creación de cooperativas para compras colectivas y reducir el número de intermediarios entre transportistas y contratistas.

Se estudia además la creación de una "tarjeta de combustible", que garantice el precio del diésel establecido en un contrato.

Lorenzoni aclaró que el paquete de 2.000 millones se financiará cortando partidas de otros ministerios, a fin de respetar el límite de techo de gastos presupuestarios.

Un 60% de los transportes de mercaderías en Brasil se realiza con camiones. El sector demostró su fuerza el año pasado, con una huelga de 10 días a fines de mayo que causó graves desabastecimientos.

Bolsonaro, un exmilitar de ultraderecha, fue uno de los pocos precandidatos presidenciales que apoyó el paro y recibió por parte de los camioneros un fuerte respaldo electoral.

"La cuestión de los camioneros siempre despertó nuestro interés por el apoyo que el presidente Bolsonaro siempre dio a la categoría (...) y por la consideración que los camioneros tienen con el presidente", destacó el ministro Gomes.

En el centro del conflicto de las tensiones se halla la nueva política de Petrobras de adaptar sus precios a las variaciones del mercado internacional.

El tema volverá a abordarse en una reunión por la tarde entre Bolsonaro, el ministro de Economía, Paulo Guedes, y el presidente de Petrobras, Roberto Castello Branco.

La semana pasada, Petrobras aplazó, a pedido de Bolsonaro, un aumento de 5,7% del precio del diésel, sembrando dudas en los mercados sobre la capacidad de Bolsonaro de cumplir con las promesas de liberalización económica.

Las medidas anunciadas fueron bien recibidas en la Bolsa de Sao Paulo, que a inicios de la tarde subía 1,63%, con alzas de más de 3% en los títulos de Petrobras.

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