AFP internacional

Combatientes de las Unidades de Protección del Pueblo kurdas (YPG) vigilan los alrededores tras los ataques aéreos turcos, cerca de Derik, localidad siria de mayoría kurda también llamada Al-Malikiyah (en árabe), el 25 de abril de 2017

(afp_tickers)

Turquía lanzó este martes varios ataques aéreos en Siria e Irak que mataron a más de 20 combatientes de las fuerzas kurdas, implicadas en la lucha antiyihadista y que tienen el apoyo de EEUU.

El ataque en Siria, contra posiciones kurdas de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), en el noreste de este país asolado por la guerra, es uno de los más sangrientos llevados a cabo por Turquía, que califica de "terrorista" a esta milicia.

El lunes, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) -una alianza árabo-kurda formada en gran parte por miembros de las YPG— entraron en la localidad de Tabqa, camino hacia Raqa, capital de facto del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), al menos 18 personas murieron en los bombardeos en torno a la localidad siria de Al Malikiya, cerca de la frontera turca. "Quince combatientes de las YPG y tres miembros de un centro médico murieron", indicó la organización.

Según las YPG, que confirmó que hubo víctimas, pero sin dar un balance, los aviones turcos llevaron a cabo antes del amanecer un ataque "contra una base que alberga un centro de comunicación para la prensa e instalaciones militares".

Las fuerzas kurdas sirias pidieron a la coalición internacional, liderada por EEUU, que detenga los bombardeos de Turquía. "Es impensable que combatamos en un frente tan importante como el de Raqa y que al mismo tiempo los aviones turcos nos ataquen por la espalda", dijo un comandante de las YPG, que dirigen, con el apoyo de EEUU, una ofensiva para expulsar al EI de su bastión de Raqa (norte).

Turquía considera las YPG como "grupo terrorista" porque están aliadas con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo), su gran enemigo interno. Turquía dice que quiere trabajar con sus aliados para reconquistar Raqa, pero excluyendo a las YPG.

El Gobierno iraquí condenó los ataques aéreos turcos. "El Gobierno iraquí condena y rechaza los ataques realizados por la aviación turca en el territorio de Irak", declaró el portavoz del gobierno, Saad al Hadithi.

Bagdad ve estos ataques como actos que "afectan negativamente los esfuerzos de Irak y de la comunidad internacional en la guerra contra el terrorismo".

Según el OSDH, se trata de los primeros ataques turcos en Siria desde que Ankara anunció el marzo el fin de su campaña militar 'Escudo del Éufrates'.

Esta operación lanzada en agosto buscaba, según Turquía, luchar contra el grupo EI y también combatir a las YPG. La aviación turca llevó entonces ataques contra las fuerzas kurdas en el norte de Siria, entre ellas contra las FDS, respaldadas por EEUU.

- "Inaceptable" -

En el vecino Irak, el Ejército turco también bombardeó a grupos armados locales presuntamente vinculados al PKK, pero mató, al parecer por accidente, a seis miembros de las fuerzas de seguridad kurdas iraquíes (peshmergas), según un responsable de estas últimas.

Este ataque turco en la región de Sinjar (noroeste de Irak) es "inaceptable", dijeron las autoridades del Kurdistán iraquí autónomo.

El Ejército turco confirmó bombardeos en Irak y en Siria para "destruir escondites de los terroristas que tienen por blanco a nuestro país". "Las operaciones continuarán con la misma determinación hasta la neutralización del último terrorista", agregó en un comunicado.

En otro de los frentes de la guerra en Siria, doce personas murieron el martes en bombardeos aéreos contra una localidad rebelde de la provincia de Idlib (noroeste), según el OSDH.

Un primer bombardeo, probablemente ruso, se produjo en la localidad de Duwaylé y "provocó la muerte de doce personas", según el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

"Una segunda escuadrilla atacó después un dispensario médico en Kafr Takharim, en el momento en que llegaba el convoy que transportaba a las víctimas del bombardeo de Duwaylé", añadió.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Siria es el país más peligroso del mundo para el personal médico.

La guerra de Siria, que comenzó en 2011 con la represión sangrienta por parte del régimen de las manifestaciones que pedían reformas democráticas, se volvió más compleja con la implicación de milicias, potencias regionales e internacionales y grupos terroristas.

Desde entonces ha dejado más de 320.000 muertos y ha obligado a más de la mitad de los 22 millones de sirios a abandonar sus hogares.

AFP

 AFP internacional