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El empresario brasileño Eike Batista, espera el inicio de una audiencia en Rio de Janeiro, Brasil, el 18 de noviembre de 2014

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Eike Batista, quien fuera el hombre más rico de Brasil, fue condenado este martes por la Comisión de Valores Mobiliarios (CMV) a cinco años sin ejercer cargos en compañías con capital abierto por haber incumplido la Ley de Sociedades Anónimas al frente de la petrolera OGX.

"El Colegiado de la CVM decidió, por unanimidad, condenar al acusado a la pena de inhabilitación temporal por el plazo de cinco años para el ejercicio del cargo de administrador o de consejero fiscal de compañía abierta, de entidad del sistema de distribución o de otras entidades que dependan de la autorización o del registro en la Comisión de Valores Mobiliarios", informó la CMV este martes en su sitio web.

El órgano regulador y fiscalizador del mercado de capitales brasileño determinó que Batista votó sus propias cuentas del ejercicio de 2013 a través de dos sociedades controladas por él, mientras era presidente del Consejo de administración de la petrolera OGX (hoy Ogpar).

En el ejercicio de 2013, la compañía registró pérdidas por 17.400 millones de reales (unos 4.590 millones de dólares al cambio actual) dando comienzo a la caída del histriónico magnate, que enfrentaba este martes su séptimo proceso de los 17 que la CMV tiene abiertos contra las compañías de su malogrado imperio.

La defensa de Batista anunció, de su lado, que recurrirá la condena ante el Consejo de Recursos del Sistema Financiero Nacional.

El empresario, que amasó un gran patrimonio gracias a sus negocios en minería y petróleo, responde además a varias acciones de la Justicia, que le acusa de haber manipulado el mercado de valores mediante el uso indebido de información privilegiada para vender acciones de OGX.

El que fuera el octavo hombre más rico del mundo supuestamente engañó a inversionistas en un plan para atraer 1.000 millones de dólares a su petrolera, cuyas metas de producción eran extremadamente optimistas, pese a que muchos de sus pozos finalmente no poseían el potencial de producción proyectado.

Cuando la falta de producción de sus pozos se volvió un hecho, la empresa de Batista se declaró en quiebra en octubre de 2013, en medio de deudas que alcanzaban 5.000 millones de dólares.

El magnate dice que vendió esos papeles para cumplir con pagos de deudas y que fue engañado por los directivos sobre la potencial riqueza de los pozos.

AFP