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El presidente de la cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, el 19 de octubre de 2015, Brasilia.

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El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil y archirrival de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, negó este lunes haber recibido sobornos del banco BTG Pactual para modificar una medida legislativa como fue divulgado por la prensa el fin de semana.

Eduardo Cunha, poderoso jefe de la Cámara de Diputados que tiene la llave para aprobar los pedidos de 'impeachment' contra Rousseff, apareció citado en una nota supuestamente incautada por la fiscalía general donde estaba mencionado como receptor de 45 millones de reales (unos 11,6 millones de dólares) del banco BTG Pactual a cambio de modificar una medida legislativa que beneficiaría a la institución financiera.

"No hay ningún acto de mi parte que provocase el beneficio del cual se habla. Al contrario, mis actos son contrarios a ese tipo de beneficio", aseguró Cunha el lunes frente a las cámaras de televisión en el salón principal del Congreso.

"Esa anotación, además de ser mentirosa, sólo puede ser fruto de algo armado", y coincide con el momento en que había anticipado que anunciaría su decisión sobre los pedidos de juicio político presentados en el Congreso contra la presidenta Rousseff, denunció.

"Probablemente no decida hoy", añadió.

Por su rol como jefe de la cámara baja, Cunha tiene en sus manos la decisión de abrir o no un proceso de 'impeachment' contra la presidenta, un delicado capítulo que ha mantenido en vilo al país a lo largo del 2015.

Si este integrante de la influyente bancada de legisladores evangélicos aceptase alguno de los pedidos de juicio político a la presidenta que fueron presentados ante el Congreso, la Cámara de Diputados deberá analizar en una comisión primero y en el plenario después si hay argumentos para iniciar formalmente un impeachment.

La situación de Cunha y su pulseada con el gobierno de Rousseff se volvió más tensa luego de que fuera denunciado en agosto por la fiscalía de cobrar cinco millones de dólares para facilitar un multimillonario negocio de Petrobras, y también por tener otros 16 millones depositados en cuentas en Suiza no declaradas al fisco.

La estafa a Petrobras, apodada "Petrolao", es considerada el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil. Al menos unos 2.000 millones de dólares le habrían sido saqueados a la estatal.

La semana pasada fueron detenidos el influyente banquero brasileño André Esteves, que renunció el fin de semana desde la cárcel a la presidencia de BTG Pactual, y el senador oficialista Delcidio do Amaral, líder del Partido de los Trabajadores en el Senado, acusados de intentar comprar el silencio de un exdirectivo de Petrobras para cubrir su presunta participación en la trama de corrupción.

Según la investigación, las mayores constructoras del país formaron un cártel para manipular licitaciones de Petrobras mediante el pago de sobornos a directivos de la estatal vinculados a partidos políticos, que luego eran distribuidos entre los confabulados.

AFP