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La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, durante un encuentro con el Frente Popular brasileño, el 17 de diciembre de 2015 en el Palacio Planalto de Brasilia

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El Congreso brasileño aprobó este jueves un presupuesto para 2016 con un modesto superávit fiscal del 0,5% del PIB, en momentos en que el país atraviesa una profunda recesión económica que amenaza con extenderse al próximo año.

Según el presupuesto, Brasil ahorrará 24.000 millones de reales (unos 6.200 millones de dólares al cambio actual) antes del pago de intereses de la deuda, un reflejo del deterioro de la actividad que atraviesa el mayor país de América Latina.

"La meta original del proyecto era de 104.500 millones de reales. A lo largo de la tramitación de la propuesta en la comisión mixta de presupuesto el número fue reducido a medida que caía la recaudación federal, hasta llegar al valor aprobado hoy", informó la Cámara de Diputados en un comunicado.

La definición de la meta fiscal generó un fuerte debate dentro del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, que originalmente había propuesto un ahorro previo al pago de servicios de la deuda del 0,7% del PIB.

La capacidad de ahorro de Brasil, en medio de una crisis que derrumbó la actividad, llevaron al gobierno a reducir su meta cinco veces este año, pasando de un superávit fiscal primario del 1,2% a un déficit primario que podría llegar al 2%, en torno a 31.000 millones de dólares.

Y precisamente el rojo de las cuentas públicas fue una de las principales razones por las cuales la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings retiró el miércoles el grado de inversión a Brasil, siguiendo la ruta que había iniciado Standard & Poor´s en setiembre.

"El superávit primario es un ahorro que el gobierno hace para controlar la expansión de la deuda pública federal. El indicador es seguido por los agentes del mercado para evaluar la salud fiscal del país", indica el texto.

La última vez que Brasil tuvo superávit primario fue en 2013.

La mayor potencia de América Latina terminará el año con una contracción del 3,1% de su economía y en 2016 el retroceso será de 1,9%, según datos oficiales. De corroborarse, será el primer bienio recesivo desde la década de 1930.

El país está intentando reencauzar su economía al tiempo que ajusta los gastos, mientras es sacudido por una crisis política desatada por un pedido de 'impeachment' contra Rousseff, acusada de manipular las cuentas públicas.

Según informó el Congreso, los cortes del presupuesto de 2016 no alcanzaron las áreas de salud y educación e incluyen previsiones de recaudar nuevos impuestos, algo que fue criticado por el diputado Ricardo Barros, a cargo de tramitar el proyecto.

No obstante, Barros señaló: "Es un buen presupuesto y prepara al país para enfrentar la crisis".

AFP