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El presidente de Brasil, Michel Temer, durante una conferencia en Sao Paulo, el 31 de enero de 2017

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Brasil cerró 2016 con un déficit primario de 2,47% de su Producto Interno Bruto (PIB), frente a 1,88% en 2015, el peor resultado desde que comenzó la actual medición 15 años atrás, informó el martes el Banco Central.

El resultado del sector público consolidado de 2016, antes del pago de intereses de la deuda, fue de 155.791 millones de reales (unos 49.792 millones de dólares), que refleja la profunda crisis que atraviesa la mayor economía latinoamericana.

No obstante, el saldo quedó por debajo de la meta establecida por el gobierno, de un rojo de 163.942 millones de reales, gracias al aporte extraordinario de una operación de blanqueo de capitales en el exterior.

En diciembre, el déficit primario fue de 70.737 millones de reales, cerca del doble del de noviembre (39.141 millones).

El deterioro del último mes del año fue empujado por los gastos del gobierno central -Tesoro, Banco Central y Seguridad Social-, que registraron un déficit de 64.248 millones. Los gobiernos regionales y las empresas estatales acumularon un déficit de 6.067 millones y 422 millones respectivamente.

El Ministerio de Hacienda proyecta para este año un rojo de 139.000 millones de reales tan solo en el gobierno central, por debajo de los 154.255 millones de 2016.

La mejora del resultado consolidado del año pasado respecto a las expectativas del gobierno obedeció en buena parte a la recaudación adicional de 24.000 millones de reales del programa de repatriación de activos no declarados en el extranjero, explicó el lunes la cartera que dirige Henrique Meirelles.

La deuda bruta de Brasil representó un 69,5% del Producto Interno Bruto al final de 2016, levemente por debajo del registro de noviembre (70,5%) pero 4 puntos por encima del de diciembre del 2015 (65,5%).

La principal economía latinoamericana se contrajo 3,8% en 2015 y, según las estimaciones, habría caído un 3,5% en 2016, lo que redundaría en su primer bienio recesivo desde los años 30.

Para 2017, el Banco Central de Brasil proyectó un modesto crecimiento económico de 0,8%, mientras que los operadores del mercado esperan una expansión menor, del 0,5%.

Con un desempleo récord de 12% en el último trimestre del año, según informó el martes el ente estatal de estadísticas, el gobierno conservador del presidente Michel Temer lucha para reencaminar la economía.

El año pasado logró que el Congreso aprobara un congelamiento del gasto público durante 20 años y envió para su tratamiento una reforma del sistema de jubilaciones.

AFP