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El presidente brasileño Michel Temer ofrece un discurso en Brasilia, el 21 de marzo de 2017

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El gobierno brasileño redujo el miércoles de 1% a 0,5% la proyección de crecimiento económico en 2017 y anunció un próximo recorte de gastos para cumplir con la meta fiscal del país, sumido en la peor recesión de su historia.

En noviembre, el gobierno había reducido de 1,6% a 1% la proyección de crecimiento de este año. Pero prevé una fuerte recuperación a partir del último trimestre y un crecimiento del PIB de 2,5% en 2018, según indicó el ministerio de Hacienda.

El 0,5% anunciado este miércoles está en consonancia con la expectativa del mercado, que proyecta un avance de 0,48% para 2017 y de 2,5% en 2018.

Pese al recorte de las expectativas, el secretario de Política Económica del ministerio, Fabio Kanczuk, destacó que en el cuarto trimestre de 2017 el gobierno prevé un crecimiento de 2,7% en relación al mismo período de 2016.

"Ese 2,7% es más importante que el 0,5%", porque mostrará que la economía estaría "creciendo de forma robusta", aseguró.

El equipo económico proyecta una inflación de 4,3% para 2017, un valor inferior al previsto anteriormente (4,7%) y por debajo del centro de la meta (4,5%).

- Menos gastos y más impuestos -

La corrección de expectativas de crecimiento obliga al gobierno a encontrar 58.100 millones de reales (más de 18.800 millones de dólares al cambio actual) para cumplir con su meta fiscal de 2017: un rojo de 139.000 millones de reales (45.000 millones de dólares) tan solo en el gobierno central.

El equipo económico anunciará la próxima semana cuánto de ese déficit se cubrirá con cortes de gastos.

"Hay una serie de recaudaciones que dependen de decisiones judiciales y hay posibilidad de que adoptemos otras medidas", afirmó el ministro de Planificación, Dyogo de Oliveira, en una conferencia de prensa en Brasilia.

El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, admitió la posibilidad de que haya un aumento de impuestos, pero no quiso dar más detalles hasta que no sean divulgados oficialmente.

"La decisión del aumento de impuestos en Brasil no es trivial, la carga tributaria ya es elevada", afirmó.

El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana se contrajo un 3,6% en 2016, después de haber retrocedido 3,8% en 2015.

Esos fueron los peores resultados desde el inicio de la actual serie histórica en 1948. Entre 1929 y 1933, durante la Gran Depresión, el retroceso había sido de 5,3%.

La tasa de desempleo alcanzó 12,6% en enero, cuando 13 millones de personas estaban buscando trabajo.

Desde que reemplazó en 2016 a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, destituida por el Congreso, el gobierno conservador de Michel Temer impulsa un programa de ajustes con la pretensión de recuperar la confianza de los mercados y reactivar la economía.

Después de aprobar una enmienda constitucional que congela el gasto público por los próximos veinte años, el gobierno trata de apurar la reforma del sistema de jubilaciones y una flexibilización de las leyes laborales, para alentar las contrataciones.

AFP