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La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y su ministro de Hacienda, Nelson Barbosa, el 21 de diciembre de 2015 en Brasilia

(afp_tickers)

Las cuentas públicas de Brasil tuvieron un saldo positivo de 27.900 millones de reales en enero (unos 7.153 millones de dólares) y anotaron su primer superávit primario en ocho meses, informó este viernes el Banco Central.

No obstante, la medición a 12 meses mostró un rojo equivalente al 1,75% del PIB, previo al pago de intereses de la deuda pública.

"Enero es un mes estacionalmente favorable (...) Hay una concentración de recaudación impositiva que contribuyó a ese resultado", dijo Tulio Maciel, jefe del departamento económico del Banco Central, en una rueda de prensa.

Fue el mejor enero de los últimos tres años para el resultado consolidado del sector público, que incluye al gobierno central, los estados y buena parte de las empresas públicas.

El saldo favorable oxigena moderadamente el capítulo fiscal de Brasil, en momentos en que atraviesa una aguda recesión que habría derrumbado su economía entre 3,7 y 4,1% en 2015 y que la contraerá otro 2,9% este año, según datos oficiales.

De corroborarse esos pronósticos, sería el primer bienio recesivo desde la década del 30.

La crisis disparó el desempleo, la inflación y acrecentó la brecha fiscal, lo que llevó al gobierno a recortar el presupuesto para intentar frenar la hemorragia mientras la recaudación cae por la contracción de la actividad.

En enero, la medición del déficit primario anualizado fue de 104.400 millones de reales (unos 26.769 millones de dólares), contra un rojo de 111.200 millones de reales en diciembre, que colaboró para que el 2015 terminara con un saldo negativo de las cuentas públicas equivalente al 1,88% del PIB.

La debacle económica del 2015 le costó a Brasil perder el grado de inversión a manos de las grandes agencias de calificación que bajaron sus títulos soberanos a la categoría "basura", ennegreciendo aún más el panorama.

El desempleo alcanzó al 7,6% en enero (su máximo en siete años para ese mes) y la inflación fue de 10,67% en la última medición oficial.

Al negativo escenario económico se suma la crisis política, que incluye un pedido de impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff, denuncias contra su campaña presidencial por abuso de poder y financiación ilegal, y una exhaustiva investigación de corrupción en la petrolera estatal Petrobras que toca de lleno a varios miembros de la clase política, incluido el partido de gobierno, y a importantes empresarios.

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AFP