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El presidente del Banco Central de Brasil, Ilan Goldfajns, el 7 de junio de 2016 en Brasilia

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El Banco Central de Brasil (BCB) recortó el miércoles por cuarta vez consecutiva su tasa básica, pero supeditó la continuidad del ciclo a los ajustes fiscales en Brasil y a los "riesgos externos", en medio de incertidumbres globales sobre la política económica de Donald Trump en Estados Unidos.

El recorte fue de 0,75 puntos porcentuales, similar al de enero, y dejó la tasa Selic en 12,25%, prosiguiendo el proceso de distensión monetaria iniciado en octubre pasado, cuando estaba en 14,25%. Se trata de su menor nivel desde marzo de 2015.

La reducción coincide con las expectativas de los analistas y demuestra cierta prudencia de la institución emisora, pese a la rápida reducción de la presión inflacionaria y a la falta de vitalidad de la economía, sumida desde hace dos años en una profunda recesión, con un nivel récord de desempleo de 12%.

"Fue una reducción tímida y frustrante", lamentó en un comunicado la central Força Sindical, la más cercana sin embargo al gobierno del presidente conservador Michel Temer.

"El gobierno tiene que entender que esa tasa de interés estratosférica, aparte de encarecer el crédito para el consumo y las inversiones, genera más desocupación, caída de ingresos y empeora el escenario recesivo", agregó.

El Comité de Política Monetaria (Copom) del BCB indicó que la decisión de este miércoles fue adoptada "por unanimidad" de sus miembros, destacando la reducción de las expectativas inflacionarias del mercado, que se sitúan en 4,4% para 2017, dentro de la meta fijada por el BCB.

Pero insistió en "la importancia de la aprobación y la implementación de las reformas" impulsadas por Temer -la del sistema de pensiones y del régimen laboral son las próximas- para reducir los déficits y recuperar la confianza de los mercados.

"El Banco central dejó claro que hay condicionantes internos que van más allá de la cuestión macroeconómica, como la aprobación de las reformas", dijo a la AFP Jason Vieira, de la consultora Infinity Asset Management.

La coyuntura económica es favorable, "pero la cuestión política es imponderable", agregó.

El gobierno de Temer apuesta a obtener buenos resultados económicos, como antídoto contra su impopularidad y sobre todo frente a las acusaciones de corrupción del caso Petrobras, que amenazan con provocar un vendaval tras la desclasificación, considerada inminente, de las confesiones premiadas de 77 exejecutivos de la constructora Odebrecht.

- Riesgos externos -

El Copom entrevé "factores de riesgo", tanto inflacionarios como desinflacionarios más allá de lo deseable.

Entre los primeros cita "el alto grado de incertidumbre del escenario externo, que puede dificultar el ciclo de desinflación".

El comunicado del Copom se emitió pocas horas después de que varios miembros de la Reserva Federal estadounidense (Fed) indicaran que las tasas de la principal economía mundial podrían subir "bastante pronto" y expresaran preocupación por el aumento de los gastos públicos y de los recortes de impuestos contemplados por el presidente Donald Trump.

"La aceleración de la actividad en estados Unidos podría ayudar al sector externo brasileño", acarreando una desvalorización del real, pero "podría acarrear riesgos inflacionarios", explicó Jason Vieira.

Entre las riesgos capaces de acelerar la desinflación más allá de lo deseable, el Copom evoca el de un "choque de oferta favorable en los precios de los alimentos".

En consecuencia, el Copom "resalta que la posible intensificación del ritmo de flexibilización monetaria dependerá de la estimación de la extensión del ciclo pero también de la evolución de la actividad económica, de los demás factores de riesgo y de las proyecciones y expectativas de inflación", indica el comunicado

La mayor economía de América Latina enfrentó una letal combinación de recesión e inflación, con una contracción del PIB de 3,8% en 2015 y de por lo menos 3,5% en 2016 (los datos oficiales se conocerán en marzo).

El Banco Central, sin embargo, priorizó el combate a la inflación con un ciclo de alza de tasas que llegó a 14,25% en julio de 2015 y se mantuvo en esa cima hasta octubre de 2016, cuando inició una etapa de expansión monetaria.

AFP