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Joaquim Levy el 18 de diciembre de 2015 en Brasilia

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Brasil registró un déficit de 2.900 millones de dólares en su cuenta corriente de noviembre y redujo el rojo a 3,7% del PIB en la medición a 12 meses, informó el lunes el Banco Central.

En medio de un fuerte deterioro que acaba de cobrarse la salida del ministro de Hacienda, Joaquim Levy, antes de completar un año de gestión, el rojo de la cuenta corriente de Brasil acumula 68.000 millones de dólares, aunque por debajo de los 74.200 millones del registro anualizado a octubre cuando el déficit era de 4,02% del PIB.

El desempeño de este indicador explica en parte la fuerte depreciación que sufrió el real ante el dólar este año, superior al 32%, con la actividad hundida en una recesión que proyecta repetir lo ocurrido en el ejercicio 1930-31, cuando Brasil vivió su último bienio recesivo.

El informe del Banco Central mostró que en noviembre los brasileños gastaron un 43,4% menos en el exterior que en el mismo mes del año anterior, reflejando el impacto de la aguda depreciación de la moneda local, mientras que los turistas extranjeros en Brasil redujeron sus gastos en apenas 1,3%.

Las inversiones directas en Brasil sumaron en los últimos doce meses 69.900 millones de dólares, equivalentes al 3,81% del PIB y las reservas internacionales del país totalizan 369.000 millones de dólares, con una caída de 2.000 millones en relación al mes anterior, apunta el reporte.

El intercambio comercial, renglón clave de la balanza de pagos, registró en noviembre su noveno superávit comercial consecutivo con un saldo favorable de 1.197 millones de dólares y volvió a ser el único indicador macroeconómico que escapa al negro panorama general.

El mayor país de América Latina proyecta terminar el 2015 con una retracción de 3,1% del PIB y otra del 1,9% en 2016, según datos del gobierno. El desempleo entró también en el radar de las preocupaciones oficiales al saltar a 7,5% tras permanecer durante años en niveles mínimos, mientras que la inflación quebró la barrera de los dos dígitos para ubicarse en 10,48% en la medición a 12 meses.

Los problemas fiscales llevaron a la agencia Fitch Ratings a quitarle el grado de inversión a Brasil este mes, siguiendo los pasos de Standard & Poor's que ya había bajado los bonos soberanos a la categoría "basura" en septiembre.

AFP