Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Vista de la entrada principal de la central nuclear de Paks, situada a unos 120 km de Budapest, el 29 de mayo de 2003

(afp_tickers)

La Comisión Europea validó este lunes el proyecto de construcción de la central nuclear Paks II en Hungría, que cuenta con financiación rusa, después de que Budapest diera garantías a Bruselas para limitar la distorsión de la competencia.

"El Gobierno húngaro adoptó compromisos sustanciales, que permitieron a la Comisión autorizar la inversión en virtud de las reglas de la UE en materia de ayudas estatales", dijo en un comunicado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

El ejecutivo comunitario, que abrió una investigación a finales de 2015, buscaba limitar las distorsiones de la competencia en la construcción de estos dos reactores nucleares, que tienen un coste de unos 12.500 millones de euros y están financiados en un 80% por un préstamo ruso.

Entre las garantías, Budapest se compromete a que los beneficios realizados por Paks II no sirvan para la adquisición de capacidades de producción adicionales y a que esta central esté separada en el plano funcional y jurídico de la de Paks, para evitar una concentración del mercado.

La investigación de Bruselas provocó críticas de Moscú, que la calificó de "molestias gratuitas" y, a principios de febrero, el presidente ruso, Vladimir Putin, se mostró incluso "dispuesto a financiar" la construcción de los reactores al "100%".

Este proyecto ocupó también las portadas de medios europeos en noviembre, cuando salió a la luz que el representante alemán en la Comisión Europea, Günther Oettinger, voló en un avión privado perteneciente a un grupo de presión ruso vinculado a este expediente, máxime en un contexto de tensión entre la UE y Rusia.

Las obras de construcción de estos dos reactores, que buscan reemplazar los cuatro reactores actualmente en funcionamiento en Paks y que garantiza la mitad de la producción eléctrica en Hungría, deben empezar en 2018. El primer reactor debe entrar en funcionamiento en 2023.

AFP