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Logotipo de una sucursal de O2, de Telefónica, en el centro de Londres el 23 de enero de 2015

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La Comisión Europea bloqueó este miércoles la compra del operador británico de telefonía móvil O2, filial de la española Telefónica, por el hongkonés Hutchison, por temor a una distorsión de la competencia.

El magnate hongkonés Li Ka-Shing amenazó con apelar ante la justicia esa decisión, la cual bloquea una operación de 14.000 millones de euros que habría creado un líder en el sector de la telefonía móvil en Reino Unido.

"Permitir que Hutchison adquiriera O2 en las condiciones que proponía habría sido perjudicial para los consumidores del Reino Unido y para el sector", alegó la comisaria europea de la Competencia, Margrethe Vestager, en una conferencia de prensa.

La transacción habría eliminado "un competidor importante" del mercado, "dejando sólo dos operadores de redes móviles, Vodafone y Everything Everywhere (EE) de BT, para hacer frente a la entidad fusionada", agregó.

Esta situación, según la Comisión, habría provocado un alza de precios, con un "impacto negativo" en la calidad del servicio, "obstaculizando la innovación".

La operación habría asociado a O2, número dos de la telefonía móvil en Reino Unido, a Three UK, número 4 y controlado por Hutchison, dando nacimiento al líder del sector en ese país. Las contrapartidas que propuso Hutchison para superar esas objeciones no convencieron a la Comisión.

- Amenaza de juicio -

"Estamos muy decepcionados", indicó Hutchison Whampoa en un comunicado. El grupo hongkonés controlado por Li Ka-Shing, uno de los hombres más ricos de Asia, indicó que consideraría "todas las opciones, incluida la posibilidad de llevar el caso a los tribunales".

El grupo español indicó por su lado que mantenía "los objetivos financieros, el ratio de apalancamiento y la política de dividendos propuesta". Telefónica contaba con esta venta para empezar a reducir su deuda neta, de más de 50.000 millones de euros a finales de marzo.

En una conferencia para analistas el pasado 29 de abril, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, adelantó que "empezaba a estudiar medidas alternativas" en caso de veto de Bruselas.

"Telefónica está convencida de que las soluciones propuestas por Hutchison responden a las preocupaciones de la Comisión", dijo también Álvarez-Pallete a fines de abril. Destacó en particular la promesa del grupo asiático de desprenderse de Tesco Mobile, con una cuota de mercado del 5%.

A mediados de febrero, Telefónica había indicado que podría sacar a Bolsa su nueva filial Telxius, que agrupa su red de fibra óptica submarina y sus torres de telecomunicaciones. Los analistas la valoraban entonces en unos 5.000 millones de euros.

Según Imran Choudhary, analista de Kantar Worldpanel, una organización de consumidores, Telefónica también podría vender O2 a Virgin Media, propiedad de Lyberty Global, grupo de John Malone, titán mundial de las telecomunicaciones.

- ¿Una decisión política? -

El caso se sigue con atención en el Reino Unido, a pocas semanas del referéndum del 23 de junio sobre la permanencia del país en la Unión Europea (UE). El presidente de Telefónica había vinculado una eventual decisión negativa a "razones políticas, especialmente en el contexto del 'Brexit'".

La comisaria Vestager rechazó tajantemente esa sospecha. "Eso significaría que tomamos el asunto de manera muy ligera", cuando se trató de una decisión "dura", en la que no se podía dejar que "la política interfiriera", declaró la funcionaria, subrayando que se había implicado personalmente en el examen del expediente.

Vestager se mostró además confiada en un respaldo judicial a su postura, en caso de recurso. En los tribunales "no quieren escuchar sobre política o emociones (...), quieren hechos", declaró.

Esta decisión asesta además un golpe duro a los grupos de telecomunicaciones europeos, que reclaman una flexibilización de la normativa de competencia para consolidar un mercado fragmentado e impulsar las inversiones.

Otra operación de Hutchison en Italia, que también reduciría la cantidad de operadores, está bajo la lupa de Vestager. El año pasado, los grupos escandinavos TeliaSonera y Telenor abandonaron planes de fusión para sus operaciones en Dinamarca, temiendo un veto casi seguro de la Comisión Europea.

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AFP