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Un trabajador en un andamio de un astillero de Vigo, el 21 de enero de 2015

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La Comisión Europea revisó este jueves al alza el déficit público de España para este año y el próximo, chocando con las previsiones del Gobierno español, que quiere mostrar su gestión económica como un éxito de cara a las elecciones, a pesar del desempleo, el segundo más elevado de la zona euro.

En sus previsiones económicas de otoño, publicadas este jueves, la Comisión indica que el déficit público de España caerá al 4,7% del PIB este año y a 3,6% en 2016, mientras que pronostica un 2,6% de déficit en 2017.

"En la zona euro, sólo Francia, España y Grecia tendrán un déficit superior a 3% del PIB en 2016", dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, en una conferencia de prensa.

Las cifras del déficit de España difieren de las presentadas a principios de octubre por la Comisión, que anunció un déficit de 4,5% en 2015 y 3,5% en 2016.

La Comisión pidió a Madrid que ejecute "estrictamente" el presupuesto de este año, que haga "lo necesario" para que el de 2016 respete los criterios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que estipulan un déficit máximo de 3% del PIB, y que el nuevo gobierno presente un presupuesto corregido.

Bruselas no sancionó a España, por lo que algunos observadores vieron en esa decisión un gesto político de la Comisión, dirigida por el conservador Jean-Claude Juncker, hacia el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el Partido Popular. "La derecha europea está bien organizada". había comentado entonces una alta fuente gubernamental europea.

La corrección a la baja del déficit entre lo anunciado a principios de octubre y las previsiones de este jueves se explica, según la Comisión, a que se reclasificó como pública una inversión de gobiernos regionales registrada anteriormente como privada.

En respuesta a este pronóstico poco favorable, el Gobierno de Rajoy, cuyo eje de campaña de cara a las elecciones generales del 20 de diciembre es la reactivación económica del país, aseguró que cumplirá con sus objetivos de déficit.

La Comisión los fijó en 4,2% para este año y 2,8% en 2016, una meta difícil de alcanzar, según las cifras. Según España el objetivo es alcanzable, principalmente por el dinamismo de su economía, confirmado en las previsiones como una de las que mejores resultados obtienen en la zona euro.

Según la Comisión la economía española se expandirá este año 3,1% --el gobierno apuntó a un 3,3%-- y en 2016 un 2,7%. En 2017 la expansión sería de 2,4%, aunque con cifras más homogéneas entre los 19 miembros de la zona euro.

La expansión del PIB la sostendrá principalmente el consumo interno, estima la Comisión, que menciona igualmente la baja inflación (-0,5 en 2015, 0,7% en 2016 y 1,2% en 2017), las reducciones de impuestos a los ingresos y una mejoría del mercado laboral.

Las exportaciones crecerán progresivamente "impulsadas por la continua mejoría en la competitividad y recuperación en los principales mercados de España".

En este contexto económico, España reducirá moderadamente el desempleo, el segundo más importante de la Unión Europea, detrás de Grecia.

Para la Comisión, el paro llegará este año a 22,3% y 20,5% en 2016, cifras menos optimistas que las del gobierno español.

Recién en 2017 la tasa de desempleo pasará por debajo de 20% para situarse en 19% de la población activa.

La deuda pública de la cuarta economía del bloque equivaldrá al 100% de su PIB, 100,8% en 2015, 101,3% en 2016 y 100,4% en 2017, según la Comisión.

AFP