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El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en una rueda de prensa tras comentar los resultados electorales catalanes, en el Palacio de La Moncloa de Madrid el 28 de septiembre de 2015

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La Comisión Europea exigió el lunes a España garantizar el cumplimiento del presupuesto de 2016 y ejecutar "rigurosamente" el de 2015, poniendo bajo presión al gobierno conservador a poco más de dos meses de las elecciones generales.

Bruselas "invita" además a Madrid a "presentar un presupuesto actualizado, que incluya las medidas regionales plenamente especificadas".

El gobierno de Mariano Rajoy presentó anticipadamente su proyecto de presupuesto 2016, sin incluir todos los datos de los gobiernos regionales, para facilitar su adopción antes de la disolución de las Cortes (cámara baja), prevista para este mes de cara a los comicios legislativos del 20 de diciembre.

La Comisión prevé que "el déficit global de España descienda a 4,5% del PIB este año y al 3,5% en 2016, con lo que se incumpliría el objetivo de corregir el déficit excesivo a más tardar en 2016".

España debía llevar su déficit este año a 4,2% y a 2,8% en 2016.

Los gobiernos de los países miembros de la zona euro tienen hasta mediados de octubre para presentar sus proyectos de ley de presupuesto y la Comisión los analiza a la luz de las proyecciones de crecimiento de otoño, que este año publicará el 5 de noviembre.

Bruselas emite luego su opinión y los gobiernos deben seguir sus recomendaciones para corregir las cuentas públicas. Esta opinión la dará a conocer el 23 de noviembre.

La Comisión exige a Madrid "ejecutar rigurosamente el presupuesto de 2015 y adoptar las medidas necesarias (...) para garantizar que el presupuesto de 2016 cumpla plenamente lo dispuesto por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento", que supone un déficit público de un máximo de 3% y una deuda de 60% del PIB.

Bruselas también pide a Madrid que envíe un "proyecto de plan presupuestario actualizado, que incluya medidas regionales plenamente especificadas, tan pronto como sea posible", "luego de que se forme un nuevo gobierno", precisó por su parte el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, en conferencia de prensa.

La adopción de la opinión de la Comisión Europea sobre el presupuesto español fue protagonista de un confuso episodio la última semana.

Pierre Moscovici, el comisario de Asuntos Económicos, había anunciado el lunes pasado que la Comisión adoptaría su opinión al día siguiente y que ésta iría en el sentido del análisis de sus servicios: esto es, que España incumpliría su objetivo de déficit en 2016.

El martes, el día en que la Comisión Europea debía adoptar y anunciar su opinión, Valdis Dombrovskis anunció desde Estrasburgo (este de Francia) que la Comisión posponía "por unos días" su decisión.

"Se rompió todo el procedimiento, hubo una declaración antes de que el colegio de comisarios [europeos] haya tomado una medida", estimó el canciller español José Manuel García Margallo este lunes en declaraciones desde Luxemburgo.

"No quiero creer que ello tiene un interés partidista", agregó el ministro español, país gobernado por el conservador Partido Popular, de la misma familia política que la del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

"Hay que evitar toda sospecha injustificada", dijo el francés Pierre Moscovici (socialista), "nunca se trató de ideología".

Este lunes, Dombrovskis indicó que la Comisión "está en contacto con las autoridades españolas" y que "intercambia" sobre el presupuesto.

"Pero la opinión de la Comisión se basa en datos objetivos y el análisis de los expertos de la Comisión, y no hay influencia política en el proceso de decisión", afirmó.

En cuanto al objetivo fijado por España, el ministro de Finanzas español Luis de Guindos confirmó la semana pasada que sería de 4,2% y 2,8% para este y el próximo año respectivamente.

Para Guindos, la "discrepancia" es pequeña y la evolución de los ingresos fiscales así como las proyecciones de crecimiento -de 3,3% para 2015 según el gobierno- "nos pone en una muy buena posición" para cumplir el objetivo de 2016.

Para Bruselas, la previsión de crecimiento para 2015 "es viable" pero para 2016 "parece un tanto optimista", en particular por la desaceleración en los países emergentes, señaló. El gobierno español pronostica una expansión del PIB de 3,0% el año próximo. La Comisión, según sus previsiones de primavera, estima que será de 2,6%.

España, golpeada por la crisis de la deuda, emprendió un histórico esfuerzo de austeridad para reducir su déficit público. En 2012 fue de 10,6%, en 2013 se situó en 7,1% y el año pasado en 5,8%.

AFP