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La actividad en un centro de votación de las elecciones presidenciales y legislativas en Uagadugú el 29 de noviembre de 2015

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Burkina Faso empezó a votar este domingo en las primeras elecciones presidenciales desde la caída hace un año del régimen de Blaise Compaoré, quien dirigió este país durante 27 años.

Unos 5,5 millones de burkineses están convocados a las urnas para elegir al presidente y un nuevo Parlamento.

Estos comicios concluyen el proceso de transición política iniciado tras la caída de Blaise Compaoré, a finales de 2014, expulsado del poder por una insurrección popular.

En el colegio Bambata, cerca del estadio municipal de la capital de Uagadugú, las mesas electorales abrieron unos minutos tarde. El primer votante, Hamidou Zongo, un comerciante de 33 años, depositó dos papeletas -una para las presidenciales y otra para las legislativas- en dos urnas distintas.

En la escuela primaria Patte d'Oie, en el norte de la capital, los primeros votos se registraron poco después de las 06H00 de la mañana. "Sin Compaoré, las elecciones son más libres y democráticas", dijo Ousmane François Ouedraogo, de 65 años.

Los colegios electorales cerrarán a las 18H00 locales (misma hora GMT) y, en principio, la Comisión Electoral proclamará los resultados oficiales el lunes por la noche.

- La sombra de Compaoré -

"Por primera vez en 50 años, hay una incertidumbre electoral, no sabemos quién va a ganar", afirma Abdoulaye Soma, presidente de la sociedad burkinesa de derecho constitucional, que vaticina una participación superior a las registradas durante las elecciones de la era Compaoré (alrededor del 50%).

Las elecciones presidenciales y legislativas estaban inicialmente previstas para el 11 de octubre, pero fueron postergadas a causa de un golpe de Estado fallido dirigido por un general favorable a Compaoré.

Catorce candidatos aspiran a la presidencia por un mandato de cinco años. Roch Marc Christian Kaboré y Zéphirin Diabré, dos exministros de Compaoré, que se pasaron a la oposición antes de su destitución, figuran como los favoritos de la elección.

Ningún miembro de la transición política -presidente o ministros- pudieron presentarse.

Es la primera vez que desde los inicios de los años 1980 que Compaoré no participa en una elección nacional. Su partido, el Congreso para la Democracia y el Progreso (CDP), que ganaba todos los comicios, ya no podrá presentar candidato a las presidenciales por ley. No obstante, presentó candidatos a las legislativas y podría obtener buenos resultados.

La sombra de Compaoré, exiliado en la vecina Costa de Marfil, planea sobre las elecciones. Siete de los 14 candidatos a la presidencia fueron de cerca o de lejos compañeros y barones de su régimen. Kaboré, por ejemplo, estuvo 26 años junto al expresidente y fue primer ministro y presidente de la Asamblea nacional. Fue también líder del CDP antes de caer en desgracia. Dejó el partido 10 meses antes de la caída de Compaoré.

En cuanto a Diabré, aunque trabajó en el sector privado durante varios años, le debe gran parte de su carrera al expresidente.

Alrededor de 25.000 policías fueron desplegados para garantizar la seguridad durante los comicios en este país del oeste de África, golpeado por primera vez por el yihadismo en 2015. Varios ataques, uno que costó la vida a tres gendarmes y a un civil en octubre, se produjeron cerca de la frontera con Malí. La capital malí, Bamako, fue víctima el 20 de noviembre de un ataque en un gran hotel de lujo, en el que murieron 20 personas.

AFP