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El primer ministro británico, David Cameron, llega a la cumbre de la Unión Europea en Bruselas el 18 de febrero de 2016

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El primer ministro británico, David Cameron, urgió este jueves a sus homólogos de la Unión Europea un acuerdo "creíble" para convencer a los electores británicos de pronunciarse a favor de que el Reino Unido permanezca en el bloque.

Las negociaciones son "una oportunidad para pasar a un enfoque fundamentalmente diferente de nuestra relación con la Unión Europea, lo que algunos llamarían 'vivir y dejar vivir'", dijo a sus homólogos, según informó su entorno.

Cameron reclamó a sus socios que le ofrezcan "un acuerdo global creíble" que satisfaga las demandas británicas, "que refleje que aquellos Estados que se quieran integrar más puedan hacerlo, mientras que aquellos de nosotros que no, tengan garantizado que se protegerán sus intereses".

Los 28 jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea comenzaron este jueves una cumbre, presentada como "decisiva", para negociar un acuerdo sobre los reclamos de reforma de Cameron.

- 'La hora de la verdad' -

"Es la hora de la verdad", lanzó el primer ministro belga, Charles Michel, al llegar a la cumbre. Su país es uno de los más reticentes a hacer concesiones a Londres.

"Queremos un buen acuerdo, pero no a cualquier precio", ahondó la primer ministra polaca, Beata Szydlo.

El acuerdo "es posible", dijo por su parte el presidente francés, François Hollande, al llegar a la reunión, pero sólo "si se reúnen ciertas condiciones", entre ellas que "no se impida a Europa avanzar" en su construcción.

Cameron, presionado por el ala euroescéptica de su partido y las formaciones antieuropeas, prometió organizar un referendo y pidió reformas a sus 27 socios de la UE que no suscitan unanimidad.

De no alcanzarse un acuerdo, Cameron dijo que todo es posible, incluso que su país sea el primero en abandonar la UE.

El primer ministro británico busca salir airoso de esta cita con sus homólogos para organizar en unos meses el prometido referendo, posiblemente en junio.

Con esa perspectiva, presentó sus peticiones en noviembre. A principios de febrero, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, hizo una serie de propuestas que fueron negociadas entre los miembros del bloque y sirven de base de discusión en esta cumbre.

Entre las demandas, pidió, para preservar los intereses de la 'City', que los países que no usan el euro no se vean afectados por las decisiones de los 19 países que lo comparten.

Cameron pidió además poder limitar las ayudas sociales a los extranjeros en el Reino Unido, su reclamo más controvertido, con el que busca frenar la inmigración europea.

Esto provocó encendidas críticas en todo el bloque, en particular en el Este, origen de la mayoría de los inmigrantes europeos del Reino Unido, donde las tacharon de discriminatorias.

Ante eso, Cameron recibió el crucial apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, que consideró la mayoría de sus peticiones "justificadas".

- "Un drama" -

Al llegar a la cumbre, Merkel expresó su voluntad de "hacer todo lo posible para crear las condiciones para que el Reino Unido se quede en la UE".

Por su parte, la presidenta lituana Dalia Grybauskaite se mostró confiada: "Todo el mundo hará su drama, y entonces llegaremos a un acuerdo".

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, se expresó en la misma línea: "Hay buenas posibilidades de alcanzar un acuerdo".

Desde que Tusk hizo las propuestas, los diferentes protagonistas multiplicaron sus consultas así como los viajes para intentar obtener apoyos y limar las diferencias antes de la cumbre.

Este jueves al llegar a la cumbre, Tusk consideró el cónclave como "decisivo" y subrayó que las negociaciones son "aún muy difíciles y sensibles".

El último borrador que circulaba este jueves por la mañana, un documento de 18 páginas utilizado como base de negociación, aún contiene varios párrafos entre paréntesis, lo que significa que se trata de puntos por resolver.

"Será difícil, esta puede ser una noche larga", apuntó una fuente de Downing Street.

Los jefes de Estado no entrarán en los detalles del texto. Los negociadores de los 28 miembros de la UE se abocarán a redactar un texto final que será presentado al viernes por la mañana.

Los reclamos reflejan la tradicional visión de Londres de lo que debería ser la Unión Europea --un gran mercado abierto-- frente a los países que quieren hacer del bloque una unión más política.

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AFP