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El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, a su llegada al estadio de Varsovia el 9 de julio de 2016 en el segundo día de cumbre de la OTAN en la capital polaca

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En campaña para un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, Canadá confirmó el viernes su retorno a la escena internacional al anunciar un aporte de 600 militares y 350 millones de dólares estadounidenses para misiones de paz.

El gobierno liberal del primer ministro Justin Trudeau renueva así el compromiso de Canadá con el multilateralismo y se posiciona mejor en su apuesta por obtener un asiento rotativo en el Consejo.

"Canadá debe ser un actor positivo en el mundo", declaró Trudeau en visita a Quebec, subrayando que "enviar nuestras tropas al extranjero es una gran responsabilidad".

"El compromiso de aumentar la participación canadiense en las operaciones de la paz de la ONU y apoyar sus esfuerzos de mediación, previniendo conflictos e involucrándose en la reconstrucción pos-conflicto" dará a Canadá "una voz más fuente en la escena mundial", dijo por su parte el canciller Stephane Dion en una conferencia de prensa, anunciado esta contribución.

Aún no se ha tomado una decisión acerca de dónde se desplegarán los efectivos canadienses, dijo por su lado el ministro de Defensa, Harjit Sajjan.

Naciones Unidas se congratuló por la decisión canadiense, estimando que "tendrá un gran impacto".

El portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, señaló que "no hay duda de que las fuerzas armadas canadienses pueden ayudarnos a reforzar nuestra capacidad en todo el mundo".

Dujarric subrayó que las 16 misiones de mantenimiento de la paz de la ONU carecen de medios de transporte aéreo, en particular helicópteros. Principalmente luego de que Holanda anunciara su intención de retirar sus helicópteros desplegados en Mali.

"Nos orientaremos hacia los países que tienen la capacidad de remplazar esos helicópteros", subrayó el portavoz. "Veremos con los canadienses dónde y cómo su contribución puede ser mejor utilizada", agregó.

Canadá se había distanciado de la ONU durante la gestión del anterior gobierno conservador de Stephen Harper, quien acaba de anunciar su retiro de la vida política.

Ottawa tiene actualmente unos 30 cascos azules desplegados, contra cerca de 3.000 en lo más alto de su compromiso con la ONU en los años 90.

Trudeau había anunciado en febrero, en ocasión de una visita a Ottawa del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que Canadá buscaría un asiento en el Consejo de Seguridad, tratando de borrar el humillante intento fracasado de 2010, considerado una cachetada a la política exterior del entonces gobierno de Harper.

"Es tiempo salir de nuestro aislamiento para enfrentar los peores desafíos del mundo en largo tiempo", declaró Dion.

En setiembre de 2015, durante una cumbre organizada por Estados Unidos al margen de la Asamblea General de la ONU, 46 países habían prometido 40.000 cascos azules y equipamiento adicional. Pero algunos compromisos no fueron puestos en práctica.

Una conferencia prevista en Londres para dentro de dos semanas debería evaluar los avances y lagunas de los acuerdos alcanzados.

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AFP