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Cartel escrito en español, chino mandarín e inglés en una calle de La Paz, Bolivia, el 27 de enero de 2016

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Placas en español y mandarín señalizan una avenida comercial de La Paz. Esos ideogramas que pocos entienden son el signo más elocuente del desembarco de China en Bolivia con bienes, servicios y millonarios créditos.

Los letreros azules a lo largo de la avenida Buenos Aires fueron parte del contrato de préstamo de 2,2 millones de dólares otorgado por China para que el municipio de La Paz asfaltase la vía.

En esa avenida y en otros barrios de La Paz hay decenas y decenas de comercios que reflejan el boom de productos "made in China": motocicletas, autos, teléfonos celulares, camiones, computadoras o neumáticos.

Uno de esos comercios es la firma AVM de la familia Averanga, especializada en importar motocicletas hechas en China y venderlas a precios de entre 900 y 2.000 dólares.

"En los últimos años se ha visto un boom de productos chinos. Aquí vendemos motocicletas, hay buena aceptación de la gente en los productos chinos, por los bajos precios y la necesidad de transporte", explica a la AFP su gerente Ronald Averanga, de 26 años.

Vende entre 100 y 150 unidades el mes. Las motos llegan de China ya con la marca AVM de la empresa boliviana. "Es duro negociar con los chinos, porque son buenos vendedores, buenos negociantes", dice Averanga.

Asimismo, cada vez se ven más autos chinos -muy competitivos por sus bajos precios- no siempre muy adaptados a las empinadas calles de La Paz.

- China desplazó a Brasil -

El intercambio comercial bilateral es deficitario para Bolivia, según datos oficiales.

A noviembre de 2015 el déficit era de 1.137 millones de dólares. El país sudamericano le vende, principalmente, minerales.

"Desde el año 2014, China se convirtió en el primer proveedor de Bolivia, superando a Brasil", explica a la AFP el economista Gary Rodríguez, gerente del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior.

"Muchas industrias se han visto afectadas con esta competencia, como confecciones textiles, calzados y manufacturas de madera, entre otras", comentó.

- Millonarios créditos chinos -

El presidente izquierdista Evo Morales golpeó las puertas de Pekín para obtener multimillonarios créditos para obras en hidrocarburos, minería, telecomunicaciones, hidroeléctricas y carreteras y para potenciar las Fuerzas Armadas.

Desde fines de la década pasada, ha contratado créditos por unos 2.600 millones de dólares principalmente para la construcción y puesta en órbita de un satélite de comunicaciones (302 millones de dólares), la explotación del yacimiento de hierro Mutún (465 millones de dólares) y una planta hidroeléctrica (235 millones de dólares).

En la asistencia también figuran más de 160 millones de dólares para seis aviones y seis helicópteros. El apoyo económico está condicionado a que los contratos sean adjudicados también a empresas chinas, lo que aumentó la presencia de este país con su propia tecnología.

Algunas obras no están exentas de polémica y obligaron a Bolivia a rescindir contratos, como la construcción de una vía férrea por una firma asiática que incumplió los plazos.

Aún está pendiente un desembolso gradual por 7.000 millones de dólares que China ofreció a Bolivia, bajo las mismas condiciones. De ese total, 285 millones ya se usan en la construcción de una ciudadela científica y un estadio en Cochabamba, centro del país.

El gobierno considera que la deuda externa global podría llegar a unos 7.700 millones de dólares a 2015, un 25% del PIB. Este dato no incluye la totalidad de la oferta crediticia china.

"China es el principal país acreedor en la deuda bilateral con Bolivia", explica a la AFP el responsable de la Fundación Milenio, Napoleón Pacheco.

Bolivia aún pretende canalizar más ayuda financiera, pues quiere participar del tren interocéanico que ya planean Perú y Brasil con apoyo asiático.

Eso sí, en lo que respecta a inversiones chinas en Bolivia, las cifras son nimias. "El último reporte de Inversión Extranjera Directa de 2014 del Banco Central, no muestra a China como inversor importante, probablemente llegó algo, pero no es relevante", consideró el economista Pacheco. España, Reino Unido y Perú encabezan la lista con cerca de la mitad de los 2.113 millones invertidos en 2014.

Uno de los factores, cree, es que Bolivia aún no genera un buen clima para las inversiones extranjeras, tras la ola de estatizaciones que emprendió el presidente Morales, apenas instalado en el poder en 2006.

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AFP