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Un soldado de la Misión de paz de Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA) vigila cerca de un cartel que anuncia la visita del papa Francisco fuera del estadio Barthelemy Boganda, donde dará una misa en Bangui, la víspera de su llegada, el 28 de noviembre de 2015.

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Alrededor de 600 soldados de la República de Congo desplegados como cascos azules de la ONU en República Centroafricana retornarán a sus hogares luego de acusaciones de abuso sexual, anunció la ONU el miércoles.

El gobierno del presidente Denis Sassou Nguesso "decidió retirar" las tropas desplegadas en la misión de paz MINUSCA luego de que el comandante se quejase de mala conducta, se anunció en un comunicado de la ONU.

"Al evaluar el despliegue del personal militar uniformado de Congo se encontró que la naturaleza y extensión de las acusaciones de abuso y explotación sexual, en su totalidad, apuntan a problemas sistémicos en comando y control", reza el comunicado.

"Estos problemas se agravan además por detalles relativos a la preparación, disciplina en general, mantenimiento del equipo que maneja el contingente y capacidad logística de estas tropas".

El teniente coronel senegalés Balla Keita informó a la ONU, en un memorándum que se filtró y se hizo público, que él había enviado solo este año seis cartas al comandante de ese batallón sobre presuntos abusos sexuales, tráfico de combustible y falta de disciplina.

Estos cascos azules, desplegados en Berberati, la tercera ciudad del país, son la única contribución de Brazzaville a las fuerzas de paz de la ONU.

A pesar de la salida de estos soldados, un pequeño contingente policial de Congo permanecerá en la misión en la República Centroafricana.

El año pasado, 120 soldados del mismo contingente fueron expulsados luego de acusaciones de abuso sexual a siete víctimas, seis de las cuales eran niños.

AFP