Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un grupo de personas estafadas por la empresa Ezubao se manifiesta en Pekín el 4 de febrero de 2016

(afp_tickers)

En la televisión, la firma prometía hasta un 14,6% de rendimiento "garantizado". Igual que un millón de chinos, Wang Dehong, un ama de casa, no dudó en invertir sus ahorros en lo que se revelaría una enorme estafa de unos 7.000 millones de euros.

Wang Dehong invirtió 180.000 yuanes (24.500 euros) de sus ahorros en el producto financiero de Ezubao -'tesoro fácil como préstamo', en chino-, uno de los centenares de lugares de préstamos particulares en China.

Wang recibía cada mes en su smartphone mensajes tranquilizadores, informándole del crédito en su cuenta Ezubao, que le generaba un 12,8% de intereses anuales, mucho más que un banco clásico.

Pero todo terminó en diciembre. La sociedad quebró tras haber expoliado, según la policía, a unos 900.000 inversores. Se trata de uno de los mayores fraudes financieros de la historia en China.

La televisión estatal CCTV exhibió esta semana los rostros contritos de 21 directivos de Ezubao, que 'confesaron' haber montado una estafa del tipo de la 'pirámide de Ponzi', es decir, un fraude que consiste en utilizar los fondos de los nuevos clientes para pagar a los clientes más antiguos.

Se trata de un escándalo que ilustra el laxismo de la regulación local, pero también la ciega confianza de los pequeños inversores chinos en estos productos financieros aparentemente atractivos.

En momentos en que preocupa la inestabilidad de las bolsas locales, Ezubao prometía de un 9 a un 14,6% de rendimiento anual, mientras que una cuenta en un banco ofrece apenas el 1,5%.

Las secretarias de Ezubao llevaban todas vestidos de marcas de lujo Louis Vuitton, Gucci, Chanel o Hermès.

"Todo parecía muy creíble, comparado con otras propuestas de inversión que había visto" dice Wang, madre de un niño de cinco años, y que ahora se gana la vida vendiendo gambas por internet.

- Regalos para la amante -

El presidente de la sociedad matriz de Ezubao, Ding Ning, que portaba un diamante rosa y tenía una mansión en Singapur, es llamado ya el "Madoff chino". Su objetivo era expoliar al máximo a sus víctimas para cubrir de regalos a su amante, Zhang Min, que se reveló también una experta estafadora.

Cuando vieron que se desmoronaba el fraude, los directivos de Ezubao, aterrados, enterraron a varios metros de profundidad montañas de documentos financieros comprometedores. La policía tardó 20 horas en desenterrarlos, gracias a dos excavadoras.

El jueves, decenas de airados inversores se manifestaron en Pekín, exigiendo a las autoridades que se les compensen las pérdidas.

En cuanto se descubrieron las actividades del 'Madoff chino', las autoridades de regulación anunciaron su proyecto para endurecer las normas del sector. Ezubao había podido hacer su publicidad en todas partes, sin ningún problema, desde las pantallas de la televisión pública hasta en los carteles publicitarios del interior de los trenes de alta velocidad.

Entretanto, los inversores engañados están desesperados.

"El Gobierno no nos ha dado ninguna información nueva, y estamos perdidos", se queja Xing Ke, un inversor de Cantón (sur) que ha perdido más de 600.000 yuanes (81.600 euros). "Es como hundirte en un agujero negro, sin que nadie venga en tu ayuda", asegura.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP