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Policías turcos utilizando un cañón de agua para dispersar a manifestantes que apoyaban a los medios opositores Bugun y Kanalturk, en Estambul el 28 de octubre de 2015

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La policía turca tomó este miércoles el control y obligó a cesar sus emisiones a dos cadenas de televisión cercanas a la oposición al gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan, acusado de querer acallar a sus rivales a tan sólo cuatro días de las elecciones legislativas.

Ante las cámaras que filmaban en directo, la policía entró en la sede en Estambul de las cadenas Bugün TV y Kanaltürk, propiedad del grupo Koza-Ipek, y dispersó con gases lacrimógenos y cañones de agua a los trabajadores que querían impedir su entrada detrás de un muro de pancartas que rezaban "¡Bugün no se callará!".

Los agentes forzaron la entrada del edifico con enormes pinzas, según las imágenes retransmitidas en directo en la web de Bugün TV. Los policías y los nuevos administradores del grupo nombrados por la justicia tomaron luego el control de las cadenas, a pesar de la oposición del redactor jefe de Bugün TV, Tarik Toros.

"Queridos telespectadores, no se sorprendan si ven a la policía en nuestro estudio en los próximos minutos", dijo Toros ante las cámaras, y cuando entraron los agentes se exclamó "¿Quienes son ustedes? ¡Esta es mi cadena!". Poco después cesó de emitir.

También hubo enfrentamientos dentro del edificio entre la policía y los manifestantes y varios arrestos, según la televisión privada NTV. "Todos los que son responsables de esta decisión tendrán que responder delante de la historia", denunció un diputado de la oposición, Baris Yarkadas.

La justicia turca decidió el lunes tomar el control del grupo Koza-Ipek, acusado por la fiscalía de Ankara de financiar, reclutar y hacer propaganda a favor del imán Fethullah Gülen, principal rival de Erdogan, que dirige desde Estados Unidos una oenegé, varios medios y empresas que las autoridades consideran "organizaciones terroristas".

Gülen, que fue aliado de Erdogan, se ha convertido en su principal enemigo desde el escándalo de corrupción que afectó en 2013 a varios miembros del gobierno. Erdogan lo acusa de haber urdido una trama para derrocarlo y ha llevado a cabo varias purgas contra sus partidarios.

- Reacciones en cadena -

La toma de control de estas dos cadenas llega cuatro días días antes de las elecciones legislativas anticipadas del domingo y ha sido criticada por los países occidentales. "Continuamos presionando a las autoridades turcas para que sus acciones respeten los valores democráticos universales (...) incluyendo la libertad de prensa y de reunión", dijo el martes el portavoz del departamento de Estado norteamericano, John Kirby.

Posteriormente, Washington, manifestó su "preocupación" y exhortó a su aliado turco a "respetar no solamente la libertad de los medios de comunicación sino también (...) sus propios valores democráticos consagrados en su Constitución".

"Las elecciones se acercan (...). Y es posible que nuestra voz sea difícil de ser escuchada en los dos o tres días siguientes", declaró el copresidente del Partido Democrático de los Pueblos (HDP, prokurdo) Selahattin Demirtas, quien se acercó al lugar.

"El poder demostró hoy lo que acaecerá en el país si el domingo no ponemos término a esta opresión", advirtió en su cuenta Twitter un diputado del Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrate), Eren Erdem.

La Unión Europea (UE), por su parte, considera "preocupante" la intervención por la fuerza de los dos canales de televisión, y urgió a Ankara a respetar la libertad de prensa.

"La situación con respecto a [al grupo] Koza-Ipek es preocupante y seguimos la situación muy de cerca", dijo Catherine Ray, portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini. "Queremos reiterar la importancia del respeto de la ley y de la libertad de prensa", añadió en conferencia de prensa.

Asimismo, el presidente del parlamento europeo, Martin Schulz, dijo en un tuit estar "muy preocupado por la toma de control de Ipek Koza justo antes de las elecciones"

Las fuertes tensiones entre el gobierno y los medios se han exacerbado en las últimas semanas por la cercanía de las legislativas anticipadas del domingo, en las que Erdogan y su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) esperan recuperar la mayoría absoluta que tuvieron durante 13 años en el parlamento y que perdieron en las elecciones de junio.

El mes pasado, la sede en Estambul del periódico Hürriyet fue objeto de protestas de manifestantes que cantaban consignas a favor del jefe del Estado.

Turquía ocupa el lugar 149 de 180 en la clasificación mundial de la libertad de prensa de la oenegé Reporteros Sin Fronteras, por detrás de Birmania (144) y un poco por delante de Rusia (152).

AFP