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Bomberos trabajan para extinguir las llamas de un incendio en San Ramón, a 240 kilómetros de Santiago, el 26 de enero de 2017

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Chile evitará una "catástrofe macroeconómica" ya que cuenta con los recursos para enfrentar los más devastadores incendios de su historia, que han arrasado cerca de 400.000 hectáreas en dos semanas, indicó este miércoles el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.

Tras iniciada la emergencia, la presidenta Michelle Bachelet ordenó la reasignación de recursos para ir en ayuda de los más damnificados por estos incendios, cuyos daños económicos aún no fueron cuantificados por el gobierno dada la magnitud de la tragedia, informó Valdés en declaraciones a radio ADN.

"Puedo decir que hay una serie de industrias dañadas pero tenemos líneas para ayudarlas a ponerlas de pie. El PIB probablemente se vea afectado, pero no será una catástrofe macroeconómica", adelantó el ministro.

Valdés afirmó que el gobierno "tiene recursos de sobra" para enfrentar la emergencia, que saldrían de fondos soberanos, saldos de caja y otros ingresos, aunque no dio una cifra exacta.

En tanto, Bachelet afirmó que acelerará la ayuda para los damnificados y que tras superar el fuego en varias zonas afectadas "estamos pasando a la fase de entrega de beneficios".

Bachelet anunció un aporte de más de seis millones de dólares para el equipamiento y la infraestructura de los cuarteles de bomberos, que en Chile son voluntarios y no reciben sueldo.

Agregó que en marzo enviará al Congreso un proyecto de ley para optimizar la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) y otro para crear el Servicio Nacional Forestal, que reemplazará a la actual Corporación Nacional Forestal (CONAF).

Las regiones más golpeadas por los incendios son áreas rurales de O’Higgins (centro), Maule (centro) y Biobío (sur), donde se ubican importantes zonas agrícolas, ganaderas y forestales.

La Corporación Chilena de la Madera (Corma) indicó que las pérdidas por la destrucción de plantaciones de monocultivos (pinos o eucaliptus) superarían los 350 millones de dólares.

En tanto, más de 2.000 agricultores sufrieron daños en sus sembradíos y propiedades, mientras que más de 10.000 animales entre bovinos, equinos, ovejas y cabras fueron afectados por las llamas, según el estatal Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap).

La devastación ha dejado 11 muertos, más de 3.800 personas damnificadas, unos 1.400 albergados y más de mil viviendas dañadas, según últimas cifras de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).

En tanto, la justicia chilena continúa investigando las causas de los incendios, elevando en las últimas horas de 43 a 65 las personas acusadas como supuestas responsables en el inicio o propagación de fuego, de ellas, 11 permanecen detenidas, informó la Fiscalía Nacional.

Los incendios fueron catalogados por el gobierno como el peor desastre forestal en Chile, que mantienen a cerca de 20.000 personas en el combate a las llamas, entre ellos, más de 600 bomberos forestales de 14 países.

AFP