Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Varias personas muestran postales con la imagen de Liu Xiaobo frente a la oficina central de correos de Hong Kong el pasado 5 de julio

(afp_tickers)

Los médicos chinos que tratan al disidente Liu Xiaobo, enfermo de un cáncer en fase terminal, aseguraron a los expertos extranjeros que acudieron a visitarlo que el premio Nobel de la Paz 2010 no está en condiciones de viajar, según el hospital donde está internado.

El traslado del paciente sería "peligroso" declararon estos médicos, según un comunicado del hospital. La comunidad internacional había pedido insistentemente a Pekín que autorizase al disidente a tratarse en el extranjero.

Previamente, médicos de Alemania y Estados Unidos visitaron este sábado a Liu Xiaobo, y confirmaron que está enfermo de cáncer en fase terminal, siempre según el hospital en el que está siendo tratado el disidente.

Los médicos extranjeros visitaron a Liu, de 61 años, en el hospital de Shenyang, al noreste de China, donde está ingresado.

"Tras haber escuchado un balance detallado del estado del paciente y recibido un informe sobre el diagnóstico y su tratamiento, los médicos especialistas lo examinaron en su habitación", indicó en su página web el hospital universitario Nº1 de Shenyang.

"Los especialistas estadounidenses y alemanes validaron totalmente el programa de tratamiento y las medidas decididas por el grupo de expertos" chinos, agregó.

- Una silla vacía -

Al disidente se le concedió la libertad condicional y fue hospitalizado después de que se le diagnosticara un cáncer de hígado en fase terminal el pasado mayo.

El activista prodemocracia, de 61 años, fue condenado en 2009 a 11 años de prisión por "subversión" tras haber reclamado reformas democráticas. Fue uno de los autores de un manifiesto, la Carta 08, que exigía elecciones libres. Durante la ceremonia de entrega del premio Nobel en Oslo en 2010, estuvo representado por una silla vacía.

La visita de los médicos occidentales a China coincide con el viaje del presidente chino Xi Jinping a Hamburgo (Alemania), donde participa en la cumbre del G20, que termina este sábado.

Desde que Liu Xiaobo fuera hospitalizado, Francia, Estados Unidos, Alemania y el Parlamento Europeo han presionado a Pekín para que autorice al disidente a recibir un tratamiento en el extranjero. La ONU también pidió el viernes por la noche tener acceso al opositor político.

Amigos del Nobel consideran, no obstante, que a Liu le queda poco tiempo de vida, después de que el centro en el que está ingresado anunciara el jueves que la función hepática de su hígado "se deteriora".

Varias oenegés y allegados de Liu culpan a Pekín de haber esperado a que su estado de salud empeorara antes de permitirle salir de la cárcel, pero las autoridades aseguran que está siendo tratado por reputados cancerólogos.

- Estado grave -

El hospital chino precisó que Liu fue visitado este sábado por el oncólogo estadounidense Joseph Herman y por el médico alemán Marcus Buchler de la Universidad de Heidelberg.

Los médicos, que fueron invitados al hospital a solicitud de la familia de Liu, encontraron que éste tenía un exceso de fluido abdominal y que se hallaba en estado grave, según indicó el hospital chino en su sitio electrónico.

Patrick Poon, un investigador chino de Amnistía Internacional (AI) acogió positivamente la decisión de permitir que médicos extranjeros pudieran visitar al disidente.

Pero probablemente no se les permitirá pronunciarse sobre el estado de Liu, según Poon. "Seguramente se citarán razones de privacidad como excusa para no proporcionar más detalles", asegura.

Al descubrirse el trato dado a Liu Xiaobo salió a la luz la suerte que corren los disidentes y abogados en China, cuya represión se ha intensificado desde la llegada al poder del presidente chino, Xi Jinping, a finales de 2012.

AFP