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Unos visitantes recorren el stand de Túnez en la feria internacional del turismo FITUR, en Madrid, el 20 de enero de 2016

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Los viajeros de China pueden ser el salvavidas para el diezmado sector turístico de los países árabes, objetivo de atentados yihadistas, que también necesitará fomentar el turismo interior para conseguir una mayor estabilidad, indicaron varios ministros de la región.

Las reservas en los países del norte de África y Oriente Medio, que se recuperaban paulatinamente tras las revueltas de la Primavera árabe, cayeron drásticamente en 2015 tras los ataques islamistas en Túnez y Egipto, que ahuyentaron a numerosos visitantes de las playas y los lugares históricos de la región.

En cambio, Egipto, a pesar de los fallos de seguridad de su sector turístico en 2015, consiguió atraer a más visitantes chinos porque el Gobierno permitió la llegada de vuelos chárter desde el gigante asiático, señaló el ministro de Turismo, Hisham Zaazou. De hecho, el número de turistas chinos se duplicó de 60.000 en 2014 a 135.000 "en un año en el que sufrimos mucho", dijo en una conferencia sobre políticas de desarrollo turístico en los países árabes en la feria internacional del sector Fitur, que termina en Madrid el domingo.

En septiembre, ocho turistas mexicanos fueron matados por error por las fuerzas de seguridad egipcias en el vasto desierto Occidental. El mes siguiente, un avión ruso estalló en el desierto del Sinaí poco después de despegar de la estación balnearia Sharm El Sheij. Murieron los 224 pasajeros y tripulantes. El grupo yihadista Estado Islámico se atribuyó el atentado y decenas de miles de turistas extranjeros, entre ellos 80.000 rusos y 20.000 británicos, quedaron atrapados en ese complejo por la cancelación de sus vuelos por motivos de seguridad.

Egipto también intensificó su promoción en Arabia Saudí y otros países del golfo Pérsico, provocando un importante aumento de los visitantes de esa región, y también trabaja para promover el turismo nacional, señaló Zaazou.

- "Los turistas volverán" -

El país confía en la corta memoria de los viajeros internacionales, que en el pasado ya sufrieron este miedo y acabaron volviendo al país, por ejemplo, tras la masacre de Luxor en 1997, donde murieron 60 personas, la mayoría suizos y japoneses, añadió.

"Creo que 2016 será el año en que los turistas volverán a Egipto y nuestra parte del mundo", dijo el ministro.

Como Egipto, Marruecos intensificó sus esfuerzos para desarrollar el mercado turístico local para compensar las fluctuaciones en las llegadas de extranjeros, señaló el ministro de Turismo del país, Lahcen Haddad. El mercado interior representa actualmente un 33% del total de la actividad turística del país, respecto al 25% en 2012.

"Cuanto más turismo nacional tienes, más maduro es tu destino, más se utiliza tu industria y más resistente se vuelve tu destino porque la gente viajará en el interior sin importar lo que pase", dijo. "Esto también animó a muchos inversores a quedarse en Marruecos para invertir más. Hemos sido capaces de atraer más inversiones a pesar de la crisis iniciada en mediados de 2014. También hemos visto que se crearon más empleos y que hay más cadenas de hoteles interesadas en Marruecos", abundó.

El grupo suizo Movenpick abrió en Marrakech su tercer hotel en Marruecos a finales del año anterior, una de las numerosas grandes inversiones hoteleras realizadas en los últimos tiempos.

- Llamada de atención -

A excepción de un ataque contra turistas en 2011 en el centro de Marrakech -el mayor centro turístico del reino-, Marruecos ha disfrutado de una relativa calma en la última década. Aun así, sufrió una caída de visitantes después de que en junio unos yihadistas mataran a tiros a 38 personas, especialmente británicos, en la estación balnearia de Susa en Túnez.

"El turismo nacional es lo que te mantendrá a flote durante los tiempos difíciles. Habíamos descuidado nuestro turismo local. A lo mejor tuvimos en la región una llamada de atención", aseguró el ministro de Turismo jordano, Nayef Al Fayez.

La Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas, con sede en Madrid, predijo que el número de turistas internacionales a Oriente Medio y el norte de África se triplicará a 195 millones en 2030. Pero su dirigente, el antiguo ministro jordano del sector Taleb Rifai, advirtió de que "la seguridad y la percepción de la región es un gran reto". "Nadie niega los retos y dificultades venideros para Oriente Medio", dijo.

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AFP