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La aeronave C919, de la empresa pública china Commercial Aircraft Corporation of China (Comac), durante su vuelo inaugural, el 5 de mayo de 2017 en el Aeropuerto Internacional de Shangái

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China, con su C-919, y Rusia, con el MC-21, aspiran a romper el oligopolio de Airbus y Boeing en el mercado de los aviones de medio recorrido, un primer paso en su ofensiva contra los dos gigantes mundiales del sector.

"Desde hace décadas, solo había dos familias de aviones que competían en el sector de los monopasillos (y de alcance intermedio), el A320 y el 737" de Airbus y Boeing, recuerda a la AFP Stephane Albernhe, socio de la consultora Archery.

Pero ahora hay la competencia de aviones como el CSeries, del canadiense Bombardier; el C919, del chino Comac, y el MS-21, del ruso Irkut, depuestos a "atacar este duopolio", según el experto.

"Estos nuevos actores tienen detrás Estados que les apoyan y que no se detendrán ahí (...) Empezaron en el mercado de los monopasillos, pero es muy probable, al menos en lo que respecta a China, que el próximo modelo sea un avión de largo recorrido", asegura.

El C-919 de la empresa pública china Commercial Aircraft Corporation of China (Comac) realizó su primer vuelo el 5 de mayo. Según la compañía, ya hay 600 pedidos para este aparato, con capacidad para 168 pasajeros y que puede recorrer hasta 5.500 kilómetros.

Por su parte, el ruso MC-21, construido por la compañía pública Irkut, se estrenó el 28 de mayo en Siberia y ya tiene 175 pedidos. El avión tiene capacidad para entre 132 y 211 pasajeros y puede recorrer hasta 6.000 kilómetros.

Según Gilles Fournier, el director general del salón aeronáutico de Le Bourget, que se celebra esta semana cerca de París, "estos aviones todavía no están maduros para ser expuestos" en esta feria, la más importante del sector, pero cree que "lo estarán dentro de dos años".

- Proyecto conjunto -

Pero China y Rusia quieren ir mas lejos y el 22 de mayo anunciaron un ambicioso proyecto para desarrollar juntos un avión de largo recorrido llamado C-929.

El aparato podrá acoger 280 pasajeros para vuelos de hasta 12.000 kilómetros, lo que lo convierte en un competidor directo del 787 'Dreamliner' de Boeing y del A350 de Airbus.

El C-929, desarrollado conjuntamente por Comac y la compañía pública rusa United Aircraft Corporation (UAC), supone una inversión de entre 13.000 y 20.000 millones de dólares, según los medios chinos.

La estrategia de China es adquirir primero el conocimiento técnico y poner a prueba sus nuevos aviones en el mercado doméstico antes de lanzarse al mercado internacional.

Según las estimaciones de Airbus y Boeing, en las dos próximos décadas el mercado chino necesitará 6.000 nuevos aviones por un valor total de un billón de dólares.

Sin embargo Stephane Albernhe advierte que tanto el C919 como el MS-21 todavía no han sido homologados por las agencias europea y estadounidense "y pasará tiempo hasta que los constructores rusos y chinos tengan la madurez técnica e industrial de Airbus y Boeing".

Es el caso del avión regional chino ARJ-21, que a la espera del visto bueno de la Administración de Aviación Federal (FAA) sólo puede volar en su país.

Sin embargo, el sector se toma muy en serio la competencia de China y Rusia. "No hay que subestimar nunca a la competencia", advierte Randy Tinseth, vicepresidente de 'marketing' de la filial de la aviación civil de Boeing.

"Dentro de 15 años [los chinos] tendrán el mayor mercado de aviación, por eso invierten en estos productos. Tienen el mayor mercado interior, eso los sitúa por encima de todos los demás", asegura.

Por su parte, John Leahy, el director comercial de Airbus, augura que en los próximos cinco o diez años no habrá "amenazas" para los dos gigantes del sector. "Pero dentro de 20 años creo que [los chinos] serán uno de los tres grandes constructores de aviones" del mundo.

"Por el momento, el duopolio formado por Airbus y Boeing no parece estar en peligro por los nuevos competidores rusos y chinos", según la consultora AlixPartners, y afirma habrá que esperar a la próxima generación de aviones.

AFP