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Una manifestación opositora en Lomé, en Togo, el 6 de septiembre de 2017

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Centenares de miles de partidarios de la oposición togolesa se manifestaron este miércoles en Lomé y en otras diez ciudades del país para reclamar una alternancia política, a pesar de los intentos de apaciguamiento del Gobierno, que anunció reformas constitucionales.

La ONG pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) calculó que "al menos 100.000 personas" desfilaron en la capital, según su director en Togo, Aimé Adi.

En Lomé, una muchedumbre exaltada enarbolaba pancartas y coreaba eslóganes contra el régimen del presidente, Faure Gnassingbé. "La dictadura se alimenta del silencio y la inactividad", podía leerse en una de ellas.

La llegada del opositor Jean-Pierre Fabre fue aclamada por miles de personas en la rotonda de Be Gakpoto, epicentro de las protestas que dejaron cientos de muertos tras la elección de Gnassingbé en 2005, año en el que sucedió a su padre, que ejerció durante casi cuatro décadas el poder.

"Que yo recuerde, los togoleses nunca han salido tan masivamente en Lomé", dijo una figura opositora, Tipki Atchadam.

En el norte del país, en ciudades como Sokodé, Dapaong y Kara, desfilaron miles de manifestantes, según Amnistía Internacional y habitantes de esas localidades.

La oposición exige reformas constitucionales (limitación del mandato presidencial y elecciones en dos vueltas) prometidas por el régimen, que nunca han entrado en vigor.

El Gobierno ha intentado atemperar los ánimos en vísperas de las protestas, anunciando una reforma constitucional sobre la "limitación de los mandatos y el modo de votación".

Su anteproyecto de ley, adoptado el martes por el consejo de ministros, aún debe ser aprobado por el Parlamento en octubre, pero su contenido sigue siendo incierto.

La limitación a dos mandatos presidenciales, cuya aplicación parece casi asegurada, no será sin embargo retroactiva, a diferencia de lo que pide la oposición.

El presidente Gnassingbé accedió al poder en 2005 con el apoyo del ejército, lo que provocó violentas protestas y una dura represión por parte del régimen.

El mandatario fue reelegido en 2010 y en 2015 en unos comicios cuya validez fue cuestionada por la oposición.

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AFP